Buscar
Relatos
Categorías

 Cuando me detuve en el semáforo, alcancé a divisarla. Casi escondida detrás de un árbol, a media luz, con unos tacos agujas, vestía una pollera roja muy corta que dejaba ver un bien formado par de piernas, una camisa muy fina que no escondían para nada sus pechos, pequeños pero muy proporcionados a su cuerpo. Su cabello, similar a una melena de león, enmarcaba un rostro fino y bien maquillado, donde resaltaba una boca fina, roja y sensual. Era muy bonita. Su juventud era un desafío a las miradas indiscretas. Continúa »

Finalmente mi cuñada había logrado hacerse los implantes en las tetas que tanto deseaba. Hasta donde había podido ver le habían quedado espectaculares. Yo siempre le recomendé que no se las hiciera tan grandes como las bedetes pero si apropiadas con su estatura. Continúa »

A Elia la conocí dando un curso en una Universidad de provincia. Yo iba dos días, una vez al mes, y a la quinta visita, penúltima, consumé la conquista. Era la más brillante alumna del grupo. Tenía 22 años, y era de mediana estatura, grandes ojos color miel, cara sonriente y pecosa y cabello castaño claro, con tonalidades rojizas. De cuerpo estaba aún mejor: fuertes y blancas piernas que solía enfundar en ajustados jeans o presumir bajo pequeñas minifaldas, un culo alegre de vivir y unos grandes melones sobre una cintura de sueño. Usaba blusas tejidas que apenas contenían sus grandes pechos, y yo, mientras daba clase, no podía dejar de verlos. Continúa »

Era viernes, sabia que Laura llegaría cansada del trabajo y le preparé la cena, últimamente la notaba algo estresada y pretendía que al llegar se sintiera al menos confortable. Le dejé todo preparado sobre la mesa de la cocina y me fui al salón a escuchar un poco de música.
No tardé en oír el clic de la puerta seguido de ruido seco al cerrarla, al cabo de unos segundos entró en el salón, dejó el maletín y la chaqueta sobre una silla y me dio un beso seguido de un “Hola cariño”. Continúa »

Mi esposo y yo entramos a la casa completamente mojados, de la cabeza a los pies por causa del tremendo aguacero que ese día caía en la Sabana de Bogotá. Agitados pero felices por el pequeño trote que habíamos tenido que emprender unas cuadras atrás comenzamos a despojarnos de nuestra ropa la cual dejamos tirada por ahí. Ya en la habitación cerramos las cortinas, no había necesidad de palabras, para ambos el mejor plan en una tarde como aquella era pasar un rato bajo las cobijas y ya estando desnudos que otra cosa podíamos hacer? El sexo es el entretenimiento mas barato y además se queman calorías. Continúa »

Su extremada delgadez y su rostro perdido llamaban la atención de cualquier persona con capacidad de observador, su pelo siempre estaba revuelto y jamás intentaba hacer nada para “arreglárselo” se encontraba divina y así es como quiere sentirse cualquier mujer, su nariz estaba en el centro de su cara, no era grande sino más bien pequeña y sus ojos y cejas hacían que la contemplación de sus pechos resultara algo vomitivo y nada erótico o sexual, convertía los comunes objetos del deseo en simples partes de un cuerpo en continua descomposición. Continúa »

Soy un joven español que tuvo una experiencia curiosa en los últimos años de la universidad. Había una chica en mi clase, Marta, 1.68 no estaba muy delgada, pero tampoco rellenita. Era normalita de cara, pero su cuerpo tenía unas curvas que quitaban el hipo, sobretodo sus pechos, y por las noches, solía vestir provocativamente. Una noche, fui a estudiar en casa de un amigo, recuerdo que era un martes, lo recuerdo bien porque era un día, que no solía haber pubs abiertos. Continúa »

Mi nombre es Tamara , soy de argentina y me he animado a escribirles sobre lo que me pasó hace algunos años, cinco años para ser más precisos. Hoy en día estoy casada y tengo 26 años. Esto ocurrió cuando yo cumpli mis 21 años. En esa epoca estaba en la universidad estudiando derecho. No dire ni en cual ni en que año, ni tampoco en que ciudad de argentina. Solo diré que estaba muy cerca del título y que había una materia que me empezaba a dar problemas. Yo estudiaba mucho y no podía aprobarla. Era la materia más dificil de la carrera, de esas materias que te pueden costar no llegar a recibirte. Continúa »

Debéis acordar de Zaira, pues de ella ya he contado alguna historia que trataba sobre el polvo más rápido; donde comenté que habíamos quedado pendiente entre nosotros de terminar con la faena que había sido realizada en aquella en una manera por de más fugaz; Luego de aquel día había quedado yo algo obsesionado con el poder brindarle el tiempo suficiente a aquella bella mujer, de verás que muy a parte de ser la mucama de la casa era una esbelta mujer muy Continúa »

Recuerdo especialmente mi tercer año de carrera. Llevaba ya algo más de dos años en la ciudad, viviendo con otros compañeros en un piso de estudiantes, pero a mediados de ese mismo curso y por varios problemas con la casera, tuvimos que cambiar de piso. Éramos 4 pero al final nos acabamos dispersando todos. Era una situación difícil pues me encontraba sin piso donde vivir y con el curso ya iniciado. Continúa »

Navigation

Calendar

Febrero 2006
L M X J V S D
« Ene   Mar »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728  

Feeds and Credits