Hay días en los que las mujeres nos sentimos especialmente sensuales y atractivas, aquel era uno de esos. Nada mas notar en su cara los rayos de sol que entraban por la ventana sintió un escalofrío que le recorrió toda la espalda y le hacía recordar aquella sensacional noche. Era lunes y, una noche tan larga y excitante no se le podía ir de la cabeza tan fácilmente, recordaba cada mirada, cada gesto, cada caricia y cada uno de los sensuales besos que le habían dedicado a su cuerpo. Continúa »
Se hacia tarde y al otro día me esperaba una jornada laboral agitada como siempre. La vi. Nada en ella era demasiado llamativo excepto su corta edad. Despidiéndome nos presentaron y yo no me fui.
Hablamos de cosas generales, creo que nada memorable como suele pasar en estos casos. Entre sus silencios entreví una luz y no pude resistir la tentación de abrir una puerta. Continúa »