Para cuando pasó lo que pasó, llevaba casi 19 años de casada con Luis, era madre de dos hijas, de Maria Cristina de 18 y Critinmarie la menor de 17. Luis yo desde que nos casamos montamos al principio un pequeño negocio, pero con el tiempo y más que todo por mis esfuerzos se convirtió en una gran empresa, hasta esos momentos éramos una familia feliz, si con uno que otro desacuerdo sin importancia, hasta que me enteré que Luis me había sido infiel con una de las secretarias. En mi coraje por lo que había hecho, dejé de acostarme con el si dormíamos en la misma cama, pero nada de sexo, hasta que un buen día mientras los dos nos encontrábamos de compras en un Centro Comercial, vi una hermosa gargantillas de diamantes, y se me escapo decirle que me gustaba y que deseaba comprarla, pero como Luis era quien manejaba las finanzas, descaradamente me dijo que si la quería debía acostarme con él.
Yo lo tomé como una broma y acepté el trato, Luis me compró la hermosa gargantilla de diamantes, y en la misma tienda me la entregó, cuando llegamos a nuestra casa, apenas entré en nuestra habitación se abalanzó sobre mi tirándome sobre la cama, yo de inmediato le reclamé que le sucedía, mientras que él me recordó el arreglo que hicimos a las afuera de la tienda, realmente tenía ganas de mandarlo al coño de su madre, pero era tan linda la gargantilla y había costado tanto dinero que acepté acostarme con él a cambio de ella. Era como si le cobrase por acostarse conmigo, en otras palabras me sentí como una puta, y de igual manera él me trató. A diferencia de las ocasiones anteriores en que habíamos mantenido sexo, secamente me ordenó desnudarme, y así lo hice hasta que me quedé con el sostén el liguero y las medias puestas, a pedido de Luis, luego sin vergüenza alguna me colocó su verga frente a mi rostro, y de manera despótica y recordando nuestro acuerdo me ordenó mamársela, cosa que comencé hacer de inmediato.
En ocasiones anteriores, el me mamaba el coño a mi mientras que yo le mamaba su verga a él, luego con el tiempo me enteré que a esa posición le llaman el 69. Pero tras estar mamándoselo un buen rato me ordenó que me pusiera en cuatro patas, y comenzó a pasar sus gruesos dedos tanto por mi vulva como por mi culo. Como les comenté su manera de tratarme era despótica, sin vergüenza alguna contrario a las ocasiones anteriores, y a medida que me introducía los dedos, por mi coño me comenzó a llamar puta, en principio me molestó, pero cuando pensaba reclamarle que dejase de llamarme así, dijo solo las putas cobran por su servicio, y yo te estoy pagando bien caro, así que no me vengas con que te sientes mal que te diga lo que tu eres, así que mueve el culo, para que desquites lo que me estas cobrando puta.
Yo me resigné a escucharlo y a medida que me penetraba con sus dedos yo movía más y más el culo, sentí como me escupió el hueco su saliva sobre mi esfínter, y como a medida que su verga me comenzaba a penetrar mi vagina, haciendo uso de algunos de sus dedos comenzaba a metérmelos por el culo. No se que sería si lo manera de tratarme o que, pero fue una de las relaciones más calientes que haya disfrutado en mi vida con él.
Yo misma me sorprendí al escucharme pedirle que me diera más y más duro, y a pedido de él le decía que era su ramera de turno, en cierto momento mientras que me lo metía y sacaba, terminó sacándolo completamente de mi coño y sin más ni más me lo ha empujado por el culo, haciendo que yo diera un tremendo grito de dolor, al tiempo que me volvía a insultar diciéndome puta mueve las nalgas que quiero llenarte el culo de leche. Jamás en la vida Luis me había tratado de esa manera, cuando finalmente se vino dentro de mí, sacó su verga y me la colocó en la cara mientras que de alguna manera se las arreglo para casi meter gran parte de sus dedos dentro de mi vulva, y me ordenó que siguiera mamándosela hasta que él me dijera. Cuando finalmente se cansó, se levantó de la cama se fue al baño y me dijo me tengo que quitar este olor a puta que me has dejado encima.
Yo me sentí de lo peor, es verdad que acepté que se acostase conmigo pero nunca creí que me tratase de esa manera. Me sentía sucia usada, muy mal. Pero desde ese día en adelante todas nuestras relaciones era por medio de algún arreglo económico de algún tipo, yo me había resignado a eso, y permanecía viviendo con él por las niñas. Hasta que cierto día cuando llegué de la empresa, me encuentro con que Luis le había roto la cara a Critinmarie. Al parecer mi hija le salió con una mala crianza y él no se la aceptó y de una soberana bofetada le rompió la boca, aparte de que se ensaño con ella dándole un sin fin de correazos. Ese día recogimos nuestras pertenencias y mis dos hijas y yo nos marchamos de la casa, a un piso del que éramos propietarios, y que por esos momentos Gracias Dios se encontraba desocupado.
Al poco tiempo le informe mi intención de divorciarme, ya había estado hablando con una abogada con respecto a eso, cuando al parecer Luis no se como pero se reunió con mis hijas, les pidió perdón, les prometió que eso no volvería a suceder, y que la culpable de todo lo que había pasado era yo, por que tenía mucho tiempo que no me acostaba con él y cuando lo hacía le cobraba por ello. De la noche a la mañana mis hijas me abandonaron, creyeron todo lo que él les dijo, además para compensarles los malos ratos a cada una le ha regalado un coche, y les entregó una tarjeta de credito para que ellas la usaran a su mejor discreción.
De más esta decir que yo me vi obligada a salir de la empresa, me he quedado sin un centavo. Sin trabajo ni hijas ni nada, es más ellas dos se volvieron en mi contra. Finalmente me divorcié y gracias a mi abogada me pude quedar con el piso donde vivía, mi auto, y una buena cantidad de dinero, pero mientras para vivir tuve que hasta putear para poder comer, realmente comencé a trabajar en otra empresa competidora de la de Luis, y debido a mis conocimientos de la clientela, poco a poco fui escalando posiciones, pero en más de una ocasión me vi prácticamente obligada a vender mi cuerpo para mantener el empleo.
Luego como al año e encuentro de compras en el Centro Comercial y me encuentro con Maria Cristina, mi sorpresa fue verla embarazada, y acompañada de un empleado de tercera de la empresa, al que me presentó como su esposo. Luego en el salón de belleza al que comencé asistir me enteré que Cristinmarie también estaba preñada, y se había casado también con otro empleaducho de la empresa, eso me llamó la atención, y busqué acercarme a ellas, apenas dieron a Luz me dejaron que las visitase, y poco a poco me volvieron a dar su confianza, para esos momentos yo mantenía una relación amorosa con una amiga, sí con una amiga, lo que paso fue que me sentí tan mal con los hombres por lo que me había hecho Luis, y Minerva la que había sido mi abogada fue tan considerada conmigo, que realmente no supe como decirle no a sus avances, además tanto ella como yo sabemos lo que nos agrada.
Bien pero eso no termina ahí, finalmente mis hijas me confesaron que Luis era el verdadero padre de las criaturas, que cuando yo no estuve más en la casa, Luis comenzó a hacerles acercamientos sexuales de manera velada, y una noche que llegó borracho, terminó por meterse en la cama de Maria Cristina, al principio ella no vio nada malo en que su padre se acostase a su lado, pero en cierto momento sintió algo duro y caliente contra su cuerpo, al tiempo que Luis se quejaba, de un fuerte dolor en su ingle, Maria Cristina, a pesar de ser la mayor es como que la más pendeja y cuando Luis le pidió que lo ayudase a pasar ese dolor la muy tonta accedió, comenzó a acariciar su miembro, luego él al tiempo comenzó acariciarla a ella, lentamente le fue despojando del pequeño pijama que mi hija usaba esa noche, mientras que él le mostraba su erecto miembro entre los dedos de ella, y entre toqueteo y toqueteo terminó por metérselo, según mi hija ese fue su primer hombre, y realmente no lo dudo.
A raíz de eso el a manera de callarle la boca le regaló un auto, y luego cuando continuaron haciendo eso, le entregó una tarjeta de crédito a su nombre, cuando Cristinmarie se enteró de lo sucedido, en lugar de salir corriendo para mi apartamento, le reclamó a Luis por que a ella no le había dado un auto, ni la tarjeta y Luis que esa noche al parecer estaba con ganas de fiesta, sencillamente le propuso que se acostase con él, y la muy puta de mi hija acepto. Desde esa noche en adelante los tres dormían juntos, y él les pedía que entre ellas mantuvieran sexo, para él disfrutarlo. Pero la justicia de Dios es infinita, a Luis le ha dado un derrame cerebral y ha quedado hecho casi un vegetal, la empresa como no estaba yo finalmente se fue a la quiebra, y con el tiempo tuvieron que vender la casa grande para pagar las deudas. Se por boca de mis hijas que en ocasiones tienen que hasta que acostarse con extraños para mantenerse. Pero es bueno que ellas aprendan, como aprendí yo después de vieja.