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	<title>Relatos Eroticos &#187; filial</title>
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	<description>Cientos de relatos de sexo actualizados a diario</description>
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		<title>Una familia una por una mama caliente</title>
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		<pubDate>Fri, 28 Apr 2006 08:41:17 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Tomé su verga y la dirigí a mi coño, no fue difícil la entrada, cada milímetro que recorría su pene dentro de mi, era una descarga de placer y excitación que di un enorme gemido 
 
Hola a todos los amigos lectores, hace mucho he leído y calentándome con los relatos que aquí se publican, y ya [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tomé su verga y la dirigí a mi coño, no fue difícil la entrada, cada milímetro que recorría su pene dentro de mi, era una descarga de placer y excitación que di un enorme gemido </p>
<p> </p>
<p>Hola a todos los amigos lectores, hace mucho he leído y calentándome con los relatos que aquí se publican, y ya que estos me dieron la idea para atrapar a mi hijo, 3 años después, me dediqué a escribir mi historia.</p>
<p>Todo comenzó hace 3 años cuando mi esposo por situaciones de trabajo partió de casa alrededor de un mes, el cual se me hizo eterno, ya que en nuestra vida sexual, la actividad es casi diaria, y desde antes del matrimonio he estado muy satisfecha con mi hombre. <span id="more-205"></span><br />
Tengo que decir que el es un tipo normal, pero cuando se ve a alguien con ojos de amor, es el esposo más guapo de todo el mundo, a sus 44 años, el es alto 1.75 moreno claro, ojos café, una pequeña barriga que lo hace ver muy sexy, cabello negro corto y un par de entradas que lo hacen ver muy interesante. Mientras que yo soy una mujer con 43 años, blanca ojos color aceituna, delgada desde pequeña aún que después de mis dos hijos terminé con unas tetas grandes y una cadera ensanchada, me encana mi cuerpo, y más cuando salimos en familia, todos los hombres me voltean a ver, por que me gusta mucho usar minifalda y mis piernas están muy bien torneadas por las 2 horas diarias de gimnasio.</p>
<p>Mis hijos son 2 Alex de 23 años y Luisa de 18. Alex por su parte es muy parecido a su papá, moreno alto, con su cuerpo marcado por el ejercicio y el deporte que hace, mientras que Ana, mi hija es delgada con senos medianos pero muy levantaditos, le gusta usar ropa muy sexy, en especial tangas de hilo, ya que heredo mis caderas y mi trasero, es blanca, ojos aceituna y una pestañas enormes.</p>
<p>Siguiendo con la historia, una tarde estando sola en mi cuarto, aproveché que mi hija aun no regresaba hasta tarde, y que Alex, estaba abajo en su cuarto jugando con su computadora. Por lo que me dediqué a masturbarme con un juguete que tengo, un dildo enorme y curvo, me acabé tres veces en mi cama, por lo que terminé con unas ganas enormes de orinar, por lo que me dirigí al baño, pero para mi mala suerte estaba mi hijo Alex en la ducha, y no tuve mas remedio de rogarle que me abriera la puerta para entrar a orinar, y con mucha pena comencé a orinar. En ese momento escucho a mi hijo cerrar la llave del agua y me pregunta:.</p>
<p>Alex: &#8211; ¿Ya terminaste mamá?Sandra: &#8211; No hijoAlex: &#8211; De prisa mama, que yo ya terminé y comienza a darme frío. ¿Me puedes alcanzar la toalla?</p>
<p>En ese momento en frío recorrió toda mi espalda con un pensamiento, ya que al alcanzarle la toalla a mi hijo, provocaría que lo viese semidesnudo, y con la calentura que tenia después de 3 corridas, me animé para ver que podía mirarle para excitarme.<br />
Menuda sorpresa me llevé cuando el abrió la cortina de la regadera para recibir la toalla, pude ver su cuerpo completamente desnudo y mojado, cosa que me excitó de una manera increíble, por lo que instintivamente bajé la mirada a su miembro, que me dejó boquiabierta. Tratando de disimular comencé a hacerle plática y bromas al respecto, para que no notara algo malo, por lo que le dije:</p>
<p>Sandra: &#8211; ¡Vaya, que has crecido hijo!Alex: &#8211; Jeje si mamá un pocoSandra: &#8211; Tu novia ha de ser muy feliz contigoAlex: &#8211; Pues no se mamá, ella es un poco cortada,&#8230; con decirte.., que a ella&#8230;<br />
Sandra: &#8211; ¿A ella qué? Anda no te apenesAlex: &#8211; A ella&#8230; no le gusta hacerme&#8230; sexo oral. Ni siquiera se lo que se siente.</p>
<p>Cuando mi hijo me dijo eso, sentí como agua elevada recorría mi cuerpo ya que comencé a imaginar la verga de mi hijo en mis labios, ya que por la falta de sexo mi mente estaba a mil por hora.<br />
Algo en mí hizo pensar en voz alta y sin querer dije:</p>
<p>Sandra: &#8211; ¿Te gustaría saber lo que se siente?</p>
<p>De pronto un silencio eterno hizo que recapacitara lo que había hecho, y en mi cabeza escuchaba el eco de esa frase, pero se interrumpió al escuchar a mi hijo decir&#8230;</p>
<p>Alex: &#8211; No lo se mamá&#8230; ¿Cómo podría saberlo?</p>
<p>En ese momento nada me importó&#8230; Era tanta mi calentura que decidí averiguar hasta donde llegaría mi hijo.</p>
<p>Sandra: &#8211; Mira hijo, yo podría enseñarte, así sabrías lo que se siente, pero no creo que este bien que lo hagamos, ya que si tu papá se entera de esto, se enojaría tanto contigo y conmigo que se iría de la casa,Alex: &#8211; No mamá, yo no quiero que eso pase, prometo guardar el secreto, pero dime&#8230; ¿Cómo se siente que te hagan el sexo oral?Sandra: &#8211; Bueno, primero, lo tiene que hacer una mujer que le guste hacerlo,</p>
<p>En ese momento Alex, que se estaba secando el cuerpo, comenzó a secarse la cara, y yo aproveché para sentarme en la taza del WC de nuevo. En esos momentos, quedé hipnotizada de la verga de mi niño, por lo que un extraño impulso me llevó a tocarle, en el momento en que me sujeté al palo de mi hijo, me transformé en una loca deseosa de sexo, mientras que mi hijo miraba a su madre atónito. Comencé a acercarme el pene de mi hijo a la boca, hasta que mis labios la rozaron. Poco a poco, comencé a darle besos largos y suaves con los labios, recorriendo toda su verga, duré un par de minutos así, el pene de mi hijo ya se encontraba enorme y duro, cosa que me motivó a seguir adelante. De repente, saqué mi lengua y empecé a lamer poco a poco la verga de mi hijo, y seguí hasta dejarla brillando, por toda mi saliva con la que lo lamí. De pronto, no pude soportar mas, y me metí la verga completa a mi boca, tenia tantas de devorármela, y comencé un mete y saca con tanta desesperación que me olvidé de todo. De momentos abría mis ojos y alzaba la mirada para ver a Alex, que estaba parado enfrente de mí, con los ojos cerrados, moviendo la cabeza en círculos, como si estuviera dominado. Comencé a escuchar sonidos que hacia Alex, que eran unos gemidos que cada vez iban en aumento.</p>
<p>Alex: &#8211; ¡Ohoho siiiii! Mamá, ese increíble, oohoho Siiiiiii, ahaha, si maaas, me encanta ¡¡¡¡¡¡Hhhhooooooohhhhhhhooooohhhhoooo!!!! SSSSSSSIIIIIIIIII ahahahahaha</p>
<p>Así decidí acelerar el ritmo y apreté más la verga, de pronto,</p>
<p>Alex: &#8211; Hoooohhhoo!!!! Ssssssiiiiiiiiiiiii, mamá, eres increíble, siento que ya acabooooooo, aaaaahhhhhaaaaa&#8230;..!!!!!!!! aaaaaaaaaaggggggggggggggg Ssssssssiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii</p>
<p>Escuché el grito de Alex y al mismo tiempo, el golpe en mi garganta y lengua del semen de mi hijo.<br />
Su sabor era dulce, delicioso, espeso y abundante, parecía que no había tenido sexo en meses. Era tanta la cantidad de semen, que mucho se me escurrió cayendo en mi ropa y en mi escote, así como en mis piernas.</p>
<p>Estuve un largo rato, lamiendo y succionando la verga de mi hijo, hasta que terminó flácida de nuevo.<br />
Al incorporarme observé la cara de mi hijo, que me observaba con una cara de felicidad y deseo que me dio mucha ternura verlo, mientras el acariciaba mi nuca y mi cabello.</p>
<p>Sandra: &#8211; Lo ves mi niño, es algo delicioso, que espero que te sirva para aprender, ¿Esta bien?Alex: &#8211; Si mamá.<br />
Sandra: &#8211; Ahora sécate y espérame en mi cuarto, allí me enseñaras que tanto sabes tú de sexo oral.<br />
Alex: &#8211; Si mana, allí te espero.</p>
<p>Al salir mi hijo del baño, me incorporé y me vi en el espejo, me dio mucha risa ver mi cara, con el pelo desarreglado, el semen de mi hijo aún en mi barbilla y una cara de lujuria que desconocía en mi.<br />
En ese momento entendí, que tenía 2 hermosas vergas a mi disposición, siempre que lo decidiera, así que me animé y salí del baño para encontrarme con mi hijo, para lo que parecía una tarde de sexo incestuoso entre una madre hambrienta de sexo, y un hijo insatisfecho también hambriento de sexo.</p>
<p>Cuando llegué a mi cuarto, mi hijo ya me esperaba desnudo, y seco, con su toalla cubriendo su cintura y parte de sus piernas. Él me pidió que me acercara y me preguntó si podía abrazar a su mamá, a lo que yo acepté gustosa, desnudándome poco a poco.</p>
<p>Alex: &#8211; ¿Oye mamá, ¿Como podré agradecerte lo que hiciste por mi?Sandra: &#8211; Sabes hijo, pues no tienes que agradecer, pero a mi me encantaría que me regresaras el favor, ya que desde que se fue tu papá de viaje, me he sentido un poco sola, y creo que tú me ayudaras a sentirme más acompañada&#8230; ¿No lo crees?</p>
<p>En cuanto termine de decir eso, mi hijo poco a poco, comenzó a besarme la boca con tanta efusividad, como queriendo comerme de un tajo. Poco a poco, su lengua comenzó a buscar la mía y a jugar con ella, duramos varios minutos besándonos y acariciándolos, hasta que él se animó, a besarme las mejillas y el cuello. Vaya que mi hijo me salió muy seductor.</p>
<p>Mientras me acariciaba el cuerpo con sus manos, poco a poco los besos eran cada vez más apasionados y largos, al mismo tiempo que iba recorriendo mi cuerpo, yo sentía una ola de sensaciones excitantes que recorrían cada poro de mi piel, haciendo que me contorsionara entre sus brazos.</p>
<p>Alex: &#8211; Mamá, eres la mejor del miedo, Eres hermosa, Solo en sueños te podía tener, pero esto es increíbleSandra: &#8211; Lo se mi niño, yo también estoy fascinada, no sabia que fueras así en la intimidad</p>
<p>Al llegar a mis senos comenzó a tocarlos y a amasarlos de una forma increíble, al mismo tiempo que me besaba y lamía cada rincón de mis carnosos senos. Poco a poco sentí como mi tanga comenzaba a mojarse de la sensación y excitación.</p>
<p>Alex: &#8211; ¡Tus senos son tan firmes y deliciosos! me encanta su saborSandra: Pues son todos tuyos mi pequeño, haz con ellos lo que te plazca.</p>
<p>Su lengua comenzó a jugar con mis pezones, mordisqueaba levemente cada rincón de mis senos, era una sensación única. Estaba siendo devorada por mi propio hijo, y yo estaba como poseída. No me di cuenta cuando mis gritos y gemidos eran tan grandes que podían escucharse en tuda la casa. Mi nene siguió jugueteando con mis pezones, mientras que con sus manos me quitaba la falda y la tanga, que escurría jugos de mi concha.</p>
<p>Siguió besándome hasta llegar a mi ombligo, así que lo tumbé en mi cama y de rodillas fue a pegarle mi coño a su cara para que siguiera su trabajo. Él me agarraba fuertemente mis nalgas y las magreaba y nalgueaba con tanta fuerza y excitación que me volvía loca, mientras que con su lengua recorría cada rincón de mi vulva, al mismo tiempo que mordisqueaba mi clítoris y mis labios. Luchaba para tratar de meterme su lengua en mi vagina mientras que se tragaba mis jugos como podía. Al mismo tiempo yo me retorcía y lo ayudaba, gritaba y gemía como una loca poseída, con mi mano le acariciaba su cabeza y lo acercaba más a mis entrañas, mientras que con la otra le daba a mis senos un masaje delicioso.</p>
<p>Alex: &#8211; Quiero estar adentro mamá, no puedo soportar más, esto es deliciosoSandra: &#8211; Yo también te deseo hijo, ven y cógete a tu madre que esta deseosa de ti</p>
<p>Me incorporé, y él acostado en mi cama, y yo sobre él, decidí montarlo en ese preciso momento. Con una mano tomé su larga verga y la dirigí a mi coño, estaba tan húmedo que no fue difícil la entrada, pero cada milímetro que recorría su pene dentro de mi, era una descarga de emociones, placer, energía, deseo y excitación que di un enorme gemido.</p>
<p>Mi nene comenzó el mete y saca de una forma muy lenta, como si quisiera que ese momento durara para siempre.</p>
<p>Sandra: &#8211; No lo hagas lento mi niño, hazlo más rápido, estoy por acabar y quiero que lo hagamos juntos.<br />
Alex: &#8211; Si mamá, yo también estoy por acabar.</p>
<p>Mi nene comenzó a moverse cada vez más rápido, sentía como todo su mástil me recorría y una descarga de electricidad sentí desde mi vientre&#8230;</p>
<p>Sandra: &#8211; Aaaaaagggggg Alex, ahahaha, siiigue siiii hohohoho, ssii, mi hijo, cojete a tu madre, ahahahaham siiii siiiiii siiii aaaaaaaaaaaaaaagggggggggggggaaaaaggggg aaaaaaaa siiiiiiiiiiiiiii</p>
<p>Alex: &#8211; Si mama voy acabar ahaha, no aguanto más ohoho siiiiii aaaaaaaaaaggggg siiiiiiiiiii hahahahahahaaaaaaaaaas</p>
<p>Sentí como su semen llenaba ahora mi vagina, al mismo tiempo de como mis jugos empapaban su vientre, Una sensación increíble, como mi hijo se vino en mi.</p>
<p>Siguió moviéndose por unos segundos, mientras que yo estaba casi inconsciente sobre su pecho. Poco a poco su verga se fue adelgazando y poniéndose flácida, hasta que salió por si sola de mi coño. Yo creo que me quedé dormida un par de horas</p>
<p>Cuando desperté mi niño seguía dormido abajo de mí y con sus manos en mis nalgas. Lo comencé a besar en la boca hasta que despertó</p>
<p>Alex: &#8211; Mami, dime que esto no es un sueñoSandra: &#8211; Claro que no mi niño, pero así parece, eres un muchacho muy ardiente ehehe</p>
<p>Bromeaba con el mientras lo acariciaba y besaba.</p>
<p>Los días sin mi esposo ya no son aburridos, aprovechamos los momentos solos para hacer locuras, comprende su papel, y sabe que solo podemos divertirnos cuando su papá sale de viaje, él dejó a su novia, y se dedica tiempo completo a mi, me da presentes, vamos al cine o a cenar, vemos TV juntos, como un par de adolescentes cuando estamos solos en casa y mi marido no anda de viaje.<br />
Así estuvimos por 6 meses hasta que un día cuando los chicos salieron de vacaciones y mi esposo de viaje, mi hija salió con sus amigas mientras que Alex y yo estábamos cogiendo en la cocina, él me lo hacia por atrás mientras que yo estaba recargada en la mesa, no escuchamos la puerta de entrada, pero si a mi hija llamándome y buscándome al entrar a la cocina.</p>
<p>Debo admitir que los 3 nos quedamos paralizados, mi hija nos tiro de locos, nos dijo muchas cosas, y se marchó de la casa gritando y azotando la puerta. Ella dejó de hablarnos a mí y a mi hijo&#8230;, pero unas semanas después ella también entró a este divertido juego&#8230; eso se los contare pronto.</p>
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		<title>Inicios con Miriam</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Apr 2006 11:44:00 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[MIS INICIOS CON MI PRIMA MIRIAM La lamía y le daba pequeños mordiscos lo cual la excitaba mucho, después de un rato de mamarle la concha ella me pedía a gritos que la penetrara lo que no pensé dos veces
 
 
Mi nombre es Carlos y soy de la Republica Dominicana, según mis novias y mis amigas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>MIS INICIOS CON MI PRIMA MIRIAM La lamía y le daba pequeños mordiscos lo cual la excitaba mucho, después de un rato de mamarle la concha ella me pedía a gritos que la penetrara lo que no pensé dos veces</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p>Mi nombre es Carlos y soy de la Republica Dominicana, según mis novias y mis amigas soy un muchacho que se ve muy bien, mido 6,2 y practico basketball, mi historia gira entorno a mi prima a la cual por razones de seguridad llamaremos Miriam, la cual no veía desde hace mucho tiempo por que vive en los Estados Unidos.<span id="more-206"></span><br />
Vino para la navidad del 2005, por cierto diciembre es el mes de mi cumpleaños, se quedó en mi casa ya que en la casa de mi abuela habían otras personas que también estaban de vista, para no alargar más la historia me iré a lo más importante. Miriam que en esa fecha acababa de cumplir los 18 años, estaba muy buena, para como yo la recordaba, ahora tiene unos pechos de ensueño una cola para morirse.</p>
<p>El caso es que para el 25 de diciembre un día antes de mi cumpleaños mi mamá y mi hermana tuvieron que salir de la ciudad, mi mamá por razones de trabajo y mi hermana para acompañarla, yo me quedé para preparar mi fiesta de cumpleaños y mi prima se quedó para ayudarme. Al mediodía cuando me desperté, Miriam ya estaba despierta y andaba por la casa en pijamas, lo cual causó en mí, una pequeña excitación, pero creció más cuando me di cuenta de que no llevaba sujetador y se le marcaban unos pezones rozados perfectos.</p>
<p>Cuando reaccioné, percibí que ella se dio cuenta de que la había estado observando, pero se volteó y yo me fui a desayunar, ya en la tarde cuando íbamos a salir a comprar los preparativos para la fiesta fui a ver si ya ella estaba lista, pero no lo estaba. Cuando metí la cabeza para ver en que estaba tuve una sorpresa, Miriam se estaba masturbando, yo me quedé en la puerta sin hacer nada, pero fue ella quien me dijo que entrara diciendo:</p>
<p>Miriam: He esperado este momento desde que te vi el día que llegué y tú nunca me hacías caso.</p>
<p>Yo: siempre me gustaste, pero pensé que me ibas a rechazar.</p>
<p>Miriam: pues ahora soy toda tuya</p>
<p>Me abalancé sobre ella, que estaba totalmente desnuda, comencé a besarla y a acariciar su cuerpo, después fui bajando hasta esos pechos en los cuales me perdía de los grandes que son y comencé a besarlos y a acariciarlos como si fuera un bebé, luego de un gran rato perdido en sus pechos, ella comenzó a desnudarme, luego me dio la primera mamada, la mejor que he recibido hasta el momento, primero lamía el glande, luego se lo metía todo en la boca hasta mis testículos lo que me hacía sentir en la gloria, después de unos 5 minutos ya me iba a correr y ella me dijo que lo quería dentro para lo cual dejó de mamarme la verga, yo comencé de nuevo a besarla, pero esta vez fui bajando hasta llegar a su cuevita la cual estaba depilada completamente.</p>
<p>La lamía y le daba pequeños mordiscos lo cual la excitaba mucho, después de un rato de mamarle la concha ella me pedía a gritos que la penetrara lo que no pensé dos veces, lo puse en la entrada de su cueva y ella misma fue que se lo metió, me di cuenta de que no era virgen (luego lo comprobé), ya que mi verga entró sin problemas. Cuando ya la tenía totalmente adentro, ella me dijo que me recostara en la cama y así quedó arriba y comenzó a cabalgarme, luego de que ella se había corrido cambiamos de posición y comencé a penetrarla desde atrás posición en la cual no duramos mucho por que nos corrimos al mismo tiempo y caímos exhaustos.</p>
<p>Ya eran como las 9 de la noche cuando salimos a comprar las cosas, cuando llegamos a la casa ya se encontraban mi hermana y mi madre, después de comer la cena, todos nos fuimos a acostar, cuando ya alcanzaba el sueño llegó Miriam a mi habitación y me dijo que me tocaba mi regalo de cumpleaños.</p>
<p>Miriam estuvo en mi casa dos meses y todo el tiempo estuvimos juntos, hoy ya se cumple casi un año y estoy ansioso por que llegue diciembre para volver a verla y poder saciar todas las ganas que le tengo.</p>
<p>Espero les guste y los mantendré informados sobre lo que pase este año entre Miriam y yo.</p>
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		<title>Una Experiencia sexual sin Limites</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Apr 2006 08:42:39 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Para cuando pasó lo que pasó, llevaba casi 19 años de casada con Luis, era madre de dos hijas, de Maria Cristina de 18 y Critinmarie la menor de 17. Luis yo desde que nos casamos montamos al principio un pequeño negocio, pero con el tiempo y más que todo por mis esfuerzos se convirtió [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para cuando pasó lo que pasó, llevaba casi 19 años de casada con Luis, era madre de dos hijas, de Maria Cristina de 18 y Critinmarie la menor de 17. Luis yo desde que nos casamos montamos al principio un pequeño negocio, pero con el tiempo y más que todo por mis esfuerzos se convirtió en una gran empresa, hasta esos momentos éramos una familia feliz, si con uno que otro desacuerdo sin importancia, hasta que me enteré que Luis me había sido infiel con una de las secretarias. En mi coraje por lo que había hecho, dejé de acostarme con el si dormíamos en la misma cama, pero nada de sexo, hasta que un buen día mientras los dos nos encontrábamos de compras en un Centro Comercial, vi una hermosa gargantillas de diamantes, y se me escapo decirle que me gustaba y que deseaba comprarla, pero como Luis era quien manejaba las finanzas, descaradamente me dijo que si la quería debía acostarme con él.<span id="more-194"></span></p>
<p> Yo lo tomé como una broma y acepté el trato, Luis me compró la hermosa gargantilla de diamantes, y en la misma tienda me la entregó, cuando llegamos a nuestra casa, apenas entré en nuestra habitación se abalanzó sobre mi tirándome sobre la cama, yo de inmediato le reclamé que le sucedía, mientras que él me recordó el arreglo que hicimos a las afuera de la tienda, realmente tenía ganas de mandarlo al coño de su madre, pero era tan linda la gargantilla y había costado tanto dinero que acepté acostarme con él a cambio de ella. Era como si le cobrase por acostarse conmigo, en otras palabras me sentí como una puta, y de igual manera él me trató. A diferencia de las ocasiones anteriores en que habíamos mantenido sexo, secamente me ordenó desnudarme, y así lo hice hasta que me quedé con el sostén el liguero y las medias puestas, a pedido de Luis, luego sin vergüenza alguna me colocó su verga frente a mi rostro, y de manera despótica y recordando nuestro acuerdo me ordenó mamársela, cosa que comencé hacer de inmediato.</p>
<p>En ocasiones anteriores, el me mamaba el coño a mi mientras que yo le mamaba su verga a él, luego con el tiempo me enteré que a esa posición le llaman el 69. Pero tras estar mamándoselo un buen rato me ordenó que me pusiera en cuatro patas, y comenzó a pasar sus gruesos dedos tanto por mi vulva como por mi culo. Como les comenté su manera de tratarme era despótica, sin vergüenza alguna contrario a las ocasiones anteriores, y a medida que me introducía los dedos, por mi coño me comenzó a llamar puta, en principio me molestó, pero cuando pensaba reclamarle que dejase de llamarme así, dijo solo las putas cobran por su servicio, y yo te estoy pagando bien caro, así que no me vengas con que te sientes mal que te diga lo que tu eres, así que mueve el culo, para que desquites lo que me estas cobrando puta.</p>
<p>Yo me resigné a escucharlo y a medida que me penetraba con sus dedos yo movía más y más el culo, sentí como me escupió el hueco su saliva sobre mi esfínter, y como a medida que su verga me comenzaba a penetrar mi vagina, haciendo uso de algunos de sus dedos comenzaba a metérmelos por el culo. No se que sería si lo manera de tratarme o que, pero fue una de las relaciones más calientes que haya disfrutado en mi vida con él.</p>
<p>  Yo misma me sorprendí al escucharme pedirle que me diera más y más duro, y a pedido de él le decía que era su ramera de turno, en cierto momento mientras que me lo metía y sacaba, terminó sacándolo completamente de mi coño y sin más ni más me lo ha empujado por el culo, haciendo que yo diera un tremendo grito de dolor, al tiempo que me volvía a insultar diciéndome puta mueve las nalgas que quiero llenarte el culo de leche. Jamás en la vida Luis me había tratado de esa manera, cuando finalmente se vino dentro de mí, sacó su verga y me la colocó en la cara mientras que de alguna manera se las arreglo para casi meter gran parte de sus dedos dentro de mi vulva, y me ordenó que siguiera mamándosela hasta que él me dijera. Cuando finalmente se cansó, se levantó de la cama se fue al baño y me dijo me tengo que quitar este olor a puta que me has dejado encima.</p>
<p>Yo me sentí de lo peor, es verdad que acepté que se acostase conmigo pero nunca creí que me tratase de esa manera. Me sentía sucia usada, muy mal. Pero desde ese día en adelante todas nuestras relaciones era por medio de algún arreglo económico de algún tipo, yo me había resignado a eso, y permanecía viviendo con él por las niñas. Hasta que cierto día cuando llegué de la empresa, me encuentro con que Luis le había roto la cara a Critinmarie. Al parecer mi hija le salió con una mala crianza y él no se la aceptó y de una soberana bofetada le rompió la boca, aparte de que se ensaño con ella dándole un sin fin de correazos. Ese día recogimos nuestras pertenencias y mis dos hijas y yo nos marchamos de la casa, a un piso del que éramos propietarios, y que por esos momentos Gracias Dios se encontraba desocupado.</p>
<p>Al poco tiempo le informe mi intención de divorciarme, ya había estado hablando con una abogada con respecto a eso, cuando al parecer Luis no se como pero se reunió con mis hijas, les pidió perdón, les prometió que eso no volvería a suceder, y que la culpable de todo lo que había pasado era yo, por que tenía mucho tiempo que no me acostaba con él y cuando lo hacía le cobraba por ello. De la noche a la mañana mis hijas me abandonaron, creyeron todo lo que él les dijo, además para compensarles los malos ratos a cada una le ha regalado un coche, y les entregó una tarjeta de credito para que ellas la usaran a su mejor discreción.</p>
<p>De más esta decir que yo me vi obligada a salir de la empresa, me he quedado sin un centavo. Sin trabajo ni hijas ni nada, es más ellas dos se volvieron en mi contra. Finalmente me divorcié y gracias a mi abogada me pude quedar con el piso donde vivía, mi auto, y una buena cantidad de dinero, pero mientras para vivir tuve que hasta putear para poder comer, realmente comencé a trabajar en otra empresa competidora de la de Luis, y debido a mis conocimientos de la clientela, poco a poco fui escalando posiciones, pero en más de una ocasión me vi prácticamente obligada a vender mi cuerpo para mantener el empleo.</p>
<p>Luego como al año e encuentro de compras en el Centro Comercial y me encuentro con Maria Cristina, mi sorpresa fue verla embarazada, y acompañada de un empleado de tercera de la empresa, al que me presentó como su esposo. Luego en el salón de belleza al que comencé asistir me enteré que Cristinmarie también estaba preñada, y se había casado también con otro empleaducho de la empresa, eso me llamó la atención, y busqué acercarme a ellas, apenas dieron a Luz me dejaron que las visitase, y poco a poco me volvieron a dar su confianza, para esos momentos yo mantenía una relación amorosa con una amiga, sí con una amiga, lo que paso fue que me sentí tan mal con los hombres por lo que me había hecho Luis, y Minerva la que había sido mi abogada fue tan considerada conmigo, que realmente no supe como decirle no a sus avances, además tanto ella como yo sabemos lo que nos agrada.</p>
<p>Bien pero eso no termina ahí, finalmente mis hijas me confesaron que Luis era el verdadero padre de las criaturas, que cuando yo no estuve más en la casa, Luis comenzó a hacerles acercamientos sexuales de manera velada, y una noche que llegó borracho, terminó por meterse en la cama de Maria Cristina, al principio ella no vio nada malo en que su padre se acostase a su lado, pero en cierto momento sintió algo duro y caliente contra su cuerpo, al tiempo que Luis se quejaba, de un fuerte dolor en su ingle, Maria Cristina, a pesar de ser la mayor es como que la más pendeja y cuando Luis le pidió que lo ayudase a pasar ese dolor la muy tonta accedió, comenzó a acariciar su miembro, luego él al tiempo comenzó acariciarla a ella, lentamente le fue despojando del pequeño pijama que mi hija usaba esa noche, mientras que él le mostraba su erecto miembro entre los dedos de ella, y entre toqueteo y toqueteo terminó por metérselo, según mi hija ese fue su primer hombre, y realmente no lo dudo.</p>
<p>A raíz de eso el a manera de callarle la boca le regaló un auto, y luego cuando continuaron haciendo eso, le entregó una tarjeta de crédito a su nombre, cuando Cristinmarie se enteró de lo sucedido, en lugar de salir corriendo para mi apartamento, le reclamó a Luis por que a ella no le había dado un auto, ni la tarjeta y Luis que esa noche al parecer estaba con ganas de fiesta, sencillamente le propuso que se acostase con él, y la muy puta de mi hija acepto. Desde esa noche en adelante los tres dormían juntos, y él les pedía que entre ellas mantuvieran sexo, para él disfrutarlo. Pero la justicia de Dios es infinita, a Luis le ha dado un derrame cerebral y ha quedado hecho casi un vegetal, la empresa como no estaba yo finalmente se fue a la quiebra, y con el tiempo tuvieron que vender la casa grande para pagar las deudas. Se por boca de mis hijas que en ocasiones tienen que hasta que acostarse con extraños para mantenerse. Pero es bueno que ellas aprendan, como aprendí yo después de vieja.<br />
 </p>
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		<title>Primita</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Apr 2006 16:07:43 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Se acomodó encima de mí rozando su rajita húmeda contra mi erecta polla metiéndosela despacito, muy despacito hasta que entró toda mi verga 
 
Esto ocurrió este verano por fin conseguí tirarme a Noelia mi primita del pueblo, una preciosidad de 18 años recién cumplidos, morena de grandes ojos negros, boca que invitaban a besos y labios [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se acomodó encima de mí rozando su rajita húmeda contra mi erecta polla metiéndosela despacito, muy despacito hasta que entró toda mi verga </p>
<p> </p>
<p>Esto ocurrió este verano por fin conseguí tirarme a Noelia mi primita del pueblo, una preciosidad de 18 años recién cumplidos, morena de grandes ojos negros, boca que invitaban a besos y labios para chupar pollas, con unas tetas no muy grandes, pero perfectas para pasear mi lengua por ellas, desde que la vi salir de la piscina mojada marcando esos pezones duros como el acero me volví loco. <span id="more-177"></span>Ella no me hacia mucho caso pero se que es tímida así que mi plan era sencillo, esa noche que sus padres se iban a una fiesta al pueblo de al lado, llevaría a cabo mi plan sencillo pero que no se si conseguiría culminar, mi prima se iba todas las noches a dormir sobre las 12 de la noche así que yo solo tenia que esperar a que se durmiera y colarme es su habitación para hacerla mía, espero que no pusiera mucha resistencia.</p>
<p>Esa noche charlamos tranquilamente y yo no paraba de mirarla con esa faldita corta que llevaba y esa camisetita además su piel ligeramente tostada por el sol la hacia más irresistible, no paraba de mirar la reloj, cuando terminamos de cenar yo me fui a mi cuarto a esperar a que llegara la hora, como supuse alas 12 en punto se fue, mi corazón se salía del pecho de la excitación, del miedo se ¿chillaría a sus padres? no lo se, pero estaba dispuesto a jugármela por un coñito virgen y por darle por ese hermoso culo duro prieto redondito.</p>
<p>Mi polla se escapaba por salir de mi pantalón, por fin llegó la hora prevista la 1 en punto sigilosamente me acerqué a su puerta, maldita sea estaba la luz encendida, bueno llamaría a la puerta con cualquier excusa y entablaría una conversación, llamé a la puerta ¿Noelia estas despierta? ¿Puedo pasar? si adelante Javi pasa, al entrar me quedé flipado solo estaba en braguitas y sujetador blanco ¿que quieres? Javi.</p>
<p>Nada en especial estaba viendo una revista que me aburría ¿de que es la revista? una de moda, se incorporó en la cama espatarrada, se le notaba todo su hermoso conejito, sus tetas con esos pezoncitos, yo me senté y no sabia donde mirar, ella se dio cuenta ¿Javi te pasa algo? No, no nada, nada ¿y esa mirada de vicioso con la que me miras? ¿Yo Noelia? eres un hombre y yo una mujer y se lo que piensas ¿te gustaría follarme verdad? que crees que soy tonta que no me doy cuenta de como me miras.</p>
<p>Se levantó y se acercó a mi, se arrimó tanto que podía notar su dulce olor y me susurró al oído: yo estoy loca por follar, será nuestro pequeño secreto y bajó su mano hacia mi pantalón metiendo la mano dentro, y agarrando mi polla empezó a masturbarme lentamente luego pegó su boca a la mía metiendo su lengua en la mía, estaba cachondisímo me llevé la mayor de las sorpresas cuando me dijo que me desnudara.</p>
<p>Le obedecí sin rechistar mientras observaba como ella se quitaba las braguitas y se arrodillaba ante mi, quiero comerte la polla y sin más empezó a chupar despacito pasando su lengua por mi capullo, acariciándome los cojones, se la metía más y más adentro de la garganta y ya no pude más y me corrí, ella sacó muy despacito su boca de mi polla yo estaba desencajado se tragó mi lefa sin mas.</p>
<p>Luego se tumbó en la cama y me indicó que le comiera el coñito, yo como un niño bueno accedí y sentí su rico aroma, su sabor salado, su respiración agitada, estaba delicioso, sigue Javi sigue, que me vas a lograr que me corra como una perra, que ganas tenia de que me lo comieran, comete mis tetas vamos cómetelas.</p>
<p>Empecé a comerme esas dos tetitas dando pequeños mordisquitos a sus pezones mientras la masturbaba con mi dedos, que rico, me agarró del pelo y me dijo para, para y túmbate yo era un juguete en sus manos, me tumbé boca arriba obedeciendo, eres mi esclavo y se acomodó encima mío, rozando su rajita húmeda contra mi erecta polla metiéndosela despacito, muy despacito hasta que toda ella entró.</p>
<p>Aaaaaaah cabrón que polla, que gusto, agagag, despacito Noelia, por favor tranquilo y empezó a subir y a bajar cada vez más deprisa, mis manos se agarraron a sus tetas y empecé a darle, ya se me olvidó todo, tomá guarra tomá y tomá, me corro, me corro me gritaba y al unísono nos corrimos, ella quedó tumbada encima mío sintiendo sus pechos sobre el mío, mi corazón estaba desbocado, le susurré lo repetiremos claro que si Javi.</p>
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		<title>Sexo entre mujeres</title>
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		<pubDate>Fri, 31 Mar 2006 16:02:36 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[lesbicos]]></category>
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		<description><![CDATA[En el capítulo anterior, Loli y la madre de mi futuro alumno estaban una encima de otra, haciendo un 69. La madre se tenía que satisfacer hace años porque su marido no la hacía caso o se corría demasiado rápido al estilo de los malos amantes masculinos.
Yo que soy profesora interina de secundaria recibí la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el capítulo anterior, Loli y la madre de mi futuro alumno estaban una encima de otra, haciendo un 69. La madre se tenía que satisfacer hace años porque su marido no la hacía caso o se corría demasiado rápido al estilo de los malos amantes masculinos.<br />
Yo que soy profesora interina de secundaria recibí la visita de mi vecina para ofrecerme dar clases a su hijo, pero como ambas estábamos sufriendo los rigores de este fuerte verano en España, pues no andabamos con mucha ropa por la casa y como estamo necesitadas de cariño, ambas señoras ya de 35 tacos y sin nada que comernos regularmente, pues nos dió el subidón. <span id="more-151"></span></p>
<p>Mientras le preparaba un café me atacó por la espalda y todo terminó en el sofá haciendo un 69. En eso que recibimos la llamada del hijo, preguntando por la madre. Estabamos sin ropa, disfrutando de una buena chupada de vagina. Pepa le dice a su hijo que suba, y así hablabamos.-Bueno, pues vístete rápido. Ay, donde he tirado las bragas. Ves mi suje por ahí.</p>
<p>-Toma, aquí está la bata. Dame un beso. Muahhhh! En eso que suena el timbre.</p>
<p>-Hola, perdón si interrupo vuestra conversación. Es que estaba impaciente.<br />
El muchacho subía con un pantalón corto y una camiseta sin mangas. Era alto y muy guapo, fuerte, musculoso. Se notaba que hacía mucho deporte. Le hice pasar mientras le eché un vistazo a su culo mientras pasaba. Genial, hace meses que no veo nada tan bueno en chicos-pensé.</p>
<p>-Mamá, es que me impacienté y&#8230;</p>
<p>-No pasa nada Javi, le estaba diciendo a Loli que eres un chico inteligente pero este año has tenido demasiadas distracciones con el deporte y las chicas&#8230;</p>
<p>-Pero mamá, como le cuentas eso.</p>
<p>-Es mejor que entre nosotros no haya secretos y además una profesora es como una médica o una sicóloga, es mejor que lo sepa todo para que te pueda ayudar más. Loli, mi hijo este año no ha estudiado nada porque además del deporte, ha estado mucho con chicas y no piensa otra cosa que en el sexo.</p>
<p>Pensé que a alquien de la familia se tenía que parecer. De tal palo tal astilla.</p>
<p>-Aparte de lo que le puedas ayudar con los estudios, yo había pensado que tal vez&#8230; bueno, yo hago lo que puedo pero creo no es suficiente.</p>
<p>-No comprendo, Pepa. ¿De qué manera le ayudas y qué puedo hacer yo?<br />
-Pues, verás. Como no quiero que Javi salga por ahí cada día a buscar un rollito y que coja alguna enfermedad y resulta que él no aguanta ni un solo día sin hacerlo&#8230;</p>
<p>-Pero a ver, entonces entre vosotros&#8230;</p>
<p>-Mira Loli, yo siempre he sido muy abierta con él y para evitar que se contamine por ahí, y como ya sabes como estoy yo, ya te lo dije antes, pues él y yo, algunas veces.</p>
<p>-Mamá, me da verguenza que le digas esto a la vecina. ¿Para qué se tiene que enterar de eso? Es entre nosotros.</p>
<p>-Mira Loli, yo ayudo a Javi a que se descargue y se relaje un poco alguna vez.<br />
Mientras me contaba esto acercó su mano a la mía. Estabamos como si nada, con nuestras batas, sentados en el sofá, ella y yo y Javi en un sillón muy cerca. Pepa ya no hablaba apenas, me acarició la pierna y despues subió hacia mi cintura acariciandola con suavidad.<br />
-Loli, en mejor que sepa que antes hemos estado dandonos cariño.</p>
<p>-Javi, yo no quería pero tu madre me empezó a&#8230;<br />
Mientras le explicaba sintiéndome culpable por lo sucedido, llevé mi vista a su pantalón, noté que su paquete iba creciendo rápidamente y se marcaba con claridad que se estaba excitando con la escena. Él también empezaba a respirar más rápido pero seguía sentado en su sillón.</p>
<p>-Loli, no hace falta que digas nada, Javi no es tonto y te ve como te excitas cuando te toco, ya sabe que a mí me gustan también las mujeres, me ha visto con otras chicas. Déjate llevar Loli, disfruta, goza conmigo.<br />
Así que, me dejé llevar y empecé a gemir cuando me tocaba por encima de mis pechos que ya daban muestras de excitación, mis pezones erguidos y estallando bajo la presión de mi sujetador. Ella seguían acariciando y besandome la cara, los labios, la boca, despacio, con la lengua me besaba los lóbulos de las orejas, me daba pequeños mordisquitos en el pabellón auditivo. Soplaba despacio en mis homoplatos. Rozando con sus dedos mis pechos, buscando el modo de quitar el sosten. Desabrochó hábilmente mi bata.</p>
<p>-Pepa, tu hijo, que va a pensar, mejor déjalo, no sigas, me da vergüenza, dirá que vaya profesora que soy, seducida por su madre.</p>
<p>-Loli, no te preocupes por mi. Ya he visto a mi madre en acción, sé que es irresistible. Disfruta y no te incomode os vea, no pienses en mí. Me gusta mirar. Si no te importa me acerco un poco.</p>
<p>-Loli, deja que se acerque mi hijo. Te quiero, estás muy caliente, como yo. Ambas necesitamos estos, estamos solas y los hombres no nos acarician como necesitamos. Goza, siéntete mujer.<br />
Seguía con sus tiernas caricias, me quitó la bata, al tiempo que ella misma se quedaba en sujetador y bragas. Estábamos tumbadas en el sofá, como antes de venir Javi.<br />
Javi se acercó a la escena, se sentó delante de nosotras con una silla.</p>
<p>Sus ojos se le salían de las órbitas, era como estar viendo una peli porno pero en vivo y tal vez poder participar si la cosa salía bien. Su paquete estaba a punto de estallar y además se empezaba a notar una manchita que se hacía cada vez más grande. Su mano se posó encima del pantalón a la altura del tronco de su pene, lo acariciaba despacio.<br />
Yo me sentía un poco acalorada y avergonzada por el hecho de que Javi nos viera, de que viera a su madre como una perra y a la vecina respetable profesora, con las tetas al aire amasadas por su madre y gimiendo como una cerda.</p>
<p>Pero decidí que no era momento de preocuparme y decidí gozar de ese momento que se me había presentado sin esperarlo.<br />
Pepa me quitó en sujetador, mis grandes pechos ya saltaban libres y siendo besado y amasados por la caliente de mi vecinita. Sus manos se movían con rapidez y bajaron hasta mi rajita y la acariciaban hasta alcanzar un punto de humedad, en ese momento me bajó las bragas, para ello levanté el culo para que salieran más fácil y no se rompieran porque eran de encaje, de las más bonitas que tenía. Introdujo acariciando un dedo en mi vajina, no sin antes acariciar mi vello recortado y oscuro.</p>
<p>Miré de reojo a Javi, que con sus ojos muy abiertos, exclamaba cosas como &#8216;qué buena que está, joder&#8217;.<br />
Se relamía y casi se le caía la baba. Se bajó la cremallera del pantalón y sacó su polla al aire, que dió un salto al verse liberada. Era grandecita, de unos 17 cm y con la cabeza roja, llena de líquido transparente y se empezó a acariciar despacio mientras que no quitaba ojo de lo que su madre y yo hacíamos.</p>
<p>Eso al contrario de vergüenza me hizo sentir más caliente y excitada, de hecho noté que me mojaba más al verlo. Pepa también lo notó.</p>
<p>-Conque te gusta que nos vea mi niño ! Si quieres puede participar.<br />
No dije nada, ella seguía con un dedo acariciando mi coño y buscando despacio mi clítoris.</p>
<p>-Ahh, Pepa, me estoy corriendo viva, no dejes ese ritmo, no, no, ahh, no puedo más, sigue.</p>
<p>-Eres una guarra como yo, disfruta zorrita, luego me tocará a mí.<br />
Javi seguía masturbandose con su pene, arriba y abajo, se arqueaba mientras con la otra mano se acariciaba los testiculos. No tenía mucho vello, se ve que se afeitaba, seguia con sus caricias mientras nos decía:</p>
<p>-Vamos, seguid así, no puedo más, chuparos una a la otra, metele el dedo mamá, es una guarra como tú. Venga, que me voy a correr solo de ver lo calientes y buenorras que estáis.</p>
<p>-Hijo, acércate más, bésame.<br />
Mientra la madre me seguía metiendo los dedos en mi coño y pellizcando uno de mis pezones que botaban con mi excitación, acercó su boca a su hijo, y se empezaron a dar lengua de un modo muy sensual, al principio despacio y luego dándose verdaderos bocados de lujuria. Se notaba que lo habían hecho muchas veces y desde luego para Javi no era nada nuevo ver a su madre revolcándose como una guarra con otras mujeres, tal vez con otros hombres en su presencia.</p>
<p>Javi, mientras besaba a su madre le quitó el sujetador con habilidad, y le bajó las bragas hasta los tobillos. Con la otra mano se quitó sus propios pantalones y calzoncillo. Su pene estaba hermoso y muy erguido, expulsando mucho jugo de lubricación.</p>
<p>-Bésame, Javi, besa a tu profesora.-Acerté a decir, extrañándome de lo que acababa de pronunciar y desde luego llevada por la enorme calentura que me producían las caricias y penetración que me estaba proporcionando Pepa.</p>
<p>Se acercó a mí, me acarició el pelo, me besó la frente y luego bajó hasta mis labios, los mordisqueó y besó despacio, yo saqué la lengua tratando de atraparle la suya.<br />
Mientras tanto, su madre tenía cogida su polla con una mano y acercó su cara a mi vagina, sacó la lengua y chupó una y otra vez, succionando en la zona del clítoris, yo ya lo tenía super enrojecido, me había crecido como un pequeño pene.<br />
Con su otra mano me pellizcaba el pecho izquierdo, lo tenía rojo de tanto sobeteo.<br />
Yo tenía los sentidos super crespados, era una explosión de placer, no recuerdo nada anterior que se pareciera. Javi, me acariciaba el culo y con un dedo buscaba mi ano para acariciarlo. Yo le tocaba los huevos con timidez, y poco a poco se los fui amasando con más confianza.<br />
Los tres sudábamos como puercos pero el olor placer y sexo llenaba la sala y nos extasiaba como nunca antes hubieramos experimentado.<br />
De repente sonó el teléfono. No hicimos caso a los primeros cuatro toques, como si oyéramos el timbre muy a lo lejos, pero poco a poco fui tomando conciencia y alargué la mano para descolgar.</p>
<p>-Sí, quién es? Javi y Pepa seguían a lo suyo, me amasaban las tetas, me chupaban el coño y me metían un dedo en mi culo.</p>
<p>-Soy el vecino, creo que mi mujer y mi hijo estaban ahí con usted.</p>
<p>-Sííí, bueeeno&#8230; es que estábamos&#8230;.</p>
<p>-Es que me tengo que ir y no sé si van a bajar pronto o&#8230;</p>
<p>-Creo que van a&#8230;..(Javi me acababa de meter todo el dedo en mi culo y me hizo estremecer por un momento)..bajarán en un momento.. no sé&#8230;<br />
Loli déjame que le diga algo al cerdo de mi marido.</p>
<p>-Oye, soy yo. Que estamos hablando de lo del niño. Ahhhhh! (Yo acababa de meterle la lengua en su coño y le tocaba el clítoris a Pepa)&#8230;.no, no es nada es que se me caía una cosa. Que vamos enseguida, joder, no puedes estar solooooooo, &#8230;.oye que ya vamos.</p>
<p>-Loli, cariño, que tenemos que dejarlo para otro día. El muy guarro dice que me quiere decir algo, creo que quiere follarme antes de irse a trabajar.<br />
Nos veremos otro día, bueno mañana, le das la primera lección a Javi, bueno, la segunda.</p>
<p>-Sí, Pepa, y cuando acabemos le subes a recoger si te va bien, vale?<br />
-Será un placer -me dijo mientras nos morreábamos como despedida.</p>
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		<title>Mi Cuñada de hizo Pecar en el Sexo</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Mar 2006 08:21:55 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Soy de Lima Perú. Esos son los únicos datos verídicos que voy a dar en esta historia porque no me puedo arriesgar a que algún implicado en mi historia se de cuenta que la escribí. Tengo 37 años, soy casado desde hace 10 con Angie. Tenemos dos hermosos hijos menores. Mi matrimonio, se puede decir [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Soy de Lima Perú. Esos son los únicos datos verídicos que voy a dar en esta historia porque no me puedo arriesgar a que algún implicado en mi historia se de cuenta que la escribí. Tengo 37 años, soy casado desde hace 10 con Angie. Tenemos dos hermosos hijos menores. Mi matrimonio, se puede decir que es un matrimonio feliz, con altibajos, una que otra pelea, pero creo que con Angie nos complementamos bien. <span id="more-108"></span>Nuestra vida sexual, en estos momentos esta pasando por una etapa difícil. Y esto desde que Angie estuvo encinta de nuestro segundo hijo. Fue un pésimo embarazo que hizo que nuestras relaciones se distancien, al punto que entre periodo y periodo a veces solo lo hacemos una vez. Es decir que yo tengo ganas contenidas de tener relaciones. Angie tiene 35 años y tiene una hermana 2 años menor. No me voy a fanfarronear diciendo que las dos son esculturales mujeres de 90-60-90, o que tienen ojos azules y unas tetas inmensas. <!--more-->Nada que ver . Angie es bonita, morena, bajita, no ha sido muy favorecida con tetas ni con culo. Es una hembra rica, pero no es una top model. Camila, su hermana, es bonita de cara, tiene una sonrisa muy linda, es un poco mas alta y tampoco la favoreció dios con un gran cuerpazo. Pero si es una chica linda, muy distinguida, de esas que da gusto llevar del brazo y salir a la calle. Es en resumen una hembra rica. Ella esta casada y también tiene 2 hijos menores.</p>
<p>Bueno luego de este preámbulo, déjenme decirles que a mi Camila siempre me ha gustado, desde que la conocí, cuando tenia 22 o 23 añitos y siempre hemos sido como hermanos, siempre hemos conversado y siempre hemos sido muy cariñosos el uno con el otro. Yo creo que entre los dos siempre ha habido un amor platónico porque siempre me ha dado muestras de cariño o ha respondido las muestras de cariño que yo le he dado.</p>
<p>Los primeros años de enamorado de angie iba con mucha frecuencia a su casa y me recibían como otro de la familia. Camila todos los domingos se pasaba por lo menos hasta el medio dia con una pijamita que hasta ahora recuerdo, amarillita, desgastada de esas que son enteras como un vestidito mini. Dentro de ello sin ropa interior. Ahí fueron mis primeras alucinadas. Ver sus pezoncitos paraditos traslucirse a través de la tela, me ponían como loco. Siempre la saludaba efusivamente, con esos abrazos que los hombres sabemos hacer cuando una chica nos gusta. Pegando su cuerpo contra el mío. Me encantaba abrazarla y sentir con mis manos por su espalda que estaba sin sostén, estirar mis largos brazos hasta rodearla y sentir el inicio de sus tetas. Ella nunca dijo nada, nunca intento separarse, siempre correspondía mis abrazos. Al saludarnos con beso, mi boca que siempre buscaba la suya, a veces la encontraba y se juntaban &#8220;casualmente&#8221; y había un silencio cómplice y una sonrisa que se cruzaba entre ambos.</p>
<p>En una ocasión ella se quedo a dormir en mi casa porque se había peleado con sus padres y al llegar ella estaba llorando en la cama que le habíamos habilitado, yo me acerque a ella a consolarla. Ella echada yo acerque mi rostro tan cerca que podía sentir su aliento, le secaba las lagrimas con mis dedos y le acariciaba el rostro. Al final cuando ya estaba de mejor humor le plante un beso en la mejilla y le di una palmada en el culo. Ella no decía nada. Yo hubiese querido que ese beso hubiese sido un profundo beso en su boca y que esas palmaditas en el culo hubiesen sido caricias mas profundas en su sexo. Pero mi esposa estaba por ahí cerca y no podía hacer nada mas. A partir de ahi fuimos los dos mas efusivos aun y eso de las palmadas en el culo se volvió casi un deporte, tanto de ella como mio. Yo lo hacia hasta descaradamente delante de mi mujer. Pero nunca delante de su marido.</p>
<p>El siguiente paso para mi fueron sus ropas interiores. La primera vez que tuve contacto con ellas fue una vez que se les había malogrado la lavadora. Ella levo sus prendas a lavar a mi casa y es ahí donde capture sus delicados calzones, y los olí y me hice una paja con ellos. Se sentía rico pero también sabia que no conservaban su aroma porque habían sido ya lavados. Mi oportunidad fue un día que fue a bañarse a nuestra piscina. Ella siempre se cambiaba en nuestro baño. En el momento que ella lo hizo y yo estaba &#8220;durmiendo&#8221; ella entro al baño , salio con su bikini y tan pronto como bajo al primer piso fue mi oportunidad. Ahí estaba su ropa interior, calentita, con ese rico olor, y un poco húmedos. Lo cierto es que me pase su calzoncito de tela muy fina por el rostro, lo olí, lo lamí, enrede mi pene con el, me hice una gran paja y termine eyaculando en sus propios calzones, mezclando sus jugos con los míos. Fue delicioso.</p>
<p>Yo decidí hacer mas avances hacia ella, en una ocasión cuando mi hijo era recién nacido ella lo tenia echado boca arriba sobre sus piernas mientras estaba sentada viendo TV. La cabeza estaba hacia su vientre y sus pies hacia las rodillas de mi cuñada. Yo vi esa escena y dije, esta es mi oportunidad. Al menor quejido me levante rápidamente y dije &#8220;esta fastidiado&#8221; y antes de que pudiera reaccionar ella le dije, &#8220;voy a llevarlo a dar una vuelta&#8221; y metí mi mano por entre sus rodillas. Como mi bebe era recién nacido había que sostenerle la cabeza, por eso con mis manos entre sus piernas avancé y &#8220;accidentalmente&#8221; no me detuve hasta tocar su conchita. La verdad es que la sorprendí porque se sobresalto. Nos miramos no más y ella no dijo nada. De nuevo ese silencio cómplice.</p>
<p>Siempre la tenía presente en mis pensamientos y en mis pajas. Pero mi gran día fue un día que ella había pasado mala noche porque sus dos hijos no la habían dejado dormir. Ella tenia la costumbre de traerlos a mi casa en la tarde para que jueguen con mis hijos y ella aprovechaba a que dormir en mi cama. En esa oportunidad yo no había ido a trabajar en la tarde. La espere sigilosamente y cuando escucho que le dice a la sirvienta que iba a subir a hacer la siesta yo me tiro a la cama y me hago el dormido. A propósito me había puesto un short delgado y no tenia ropa interior. Estaba con el torso desnudo y en los momentos previos a su aparición me había estado masturbando para que ella viese que yo lo tenia parado. Me lo acomode de tal manera que ella pudiera verlo en ese estado y de que se levante un poco mi short por si ella se asomaba a ver algo. Ella entro y medio que se sorprendió de verme ahí en la cama. Hizo un gesto de &#8220;qué más da&#8221; y se saco los zapatos y se echo al lado mío.</p>
<p>Yo estaba petrificado. Sabia muy bien lo que quería pero me daba miedo que ella me rechazara y se armara un escándalo.<br />
Ella se echo y casi al instante el cansancio le gano y se durmió. Yo tenia ahí en mi cama ese ser que tanto deseaba y no atinaba a hacer nada. Justo en un momento que iba a tratar de acercar mi sexo a su culo, ella se da vuelta y apoya su rostro en mi almohada. Dios que rico olía, sentía su aliento, su respiración. sus labios estaban a centímetros mío. Decidí acercarme a ellos y muy delicadamente le di un beso. Ella no reacciono, entonces decidí ir un poco mas allá. Y le comía los labios suavemente con los míos y poco a poco le metía la lengua. A este punto ella ya reaccionaba y confundida en sus sueños porque no abría los ojos, solo sonreía un poco. Yo no hablaba solo la besaba muy suavemente. Pero en determinado momento creo que se me paso la mano, o fue algo que estaba soñando que se sobresalto un poco. Me detuve, ella hizo un gesto como &#8220;déjame dormir&#8221;, yo supongo que porque ella soñaba o suponía que era su esposo el que la intentaba despertar a besos. Luego de esto se dio vuelta y me ofreció su culo.<br />
Ella estaba con un vestidito corto de una tela muy suave como esos que se usan en la playa como salida de baño. Camila ya me había puesto a mil por hora y mi pene estaba mas duro que nunca. No me costo mucho ir acercándome a ella. Lo hice poco a poco y suavemente, hasta que pude hacer contacto entre mi pene y su culo, suavemente se lo encajé por sobre la ropa.<br />
Ella se movió un poco pero para mi sorpresa fue para acomodarse con mi pene. Le puse la mano en la cadera y acerque mi rostro hasta su nuca, ahí la comencé a besar por todo el cuello. Todo esto muy suavemente porque tenia el plan de que si ella se sobresaltaba y reaccionaba en contra de lo que le estaba haciendo su cuñadito querido yo iba a hacer como que me despertaba y me sorprendía porque pensaba que era mi esposa. Un plan perfecto.</p>
<p>Ya a este punto mi mano entraba por su concha como dueño de casa. ella se contorneaba, pero no se despertaba, o eso quiso que yo creyera. Le levante la faldita del vestido y vi su culito hermoso y un hilo dental que no cubría nada. Le hice a un costado el hilo dental y fui metiendo mi dedo. ella gemía muy suavemente y se contorneaba. Yo no podía creer lo que estaba haciendo con mi cuñada en mi propia cama. Mis manos fueron hacia arriba porque dormida o no, no iba a dejar pasar la oportunidad de agarrarle las tetas. me sorprendió encontrarla sin sostén, lo que me facilito mucho. recordé los viejos tiempos de su pijamita amarilla y tome los pezones paraditos en mis dedos. ella estaba extasiada se dejaba hacer todo lo que yo quería. Luego baje mis manos nuevamente para liberar a mi pene que nunca estuvo ni mas grande ni mas duro como esa vez. Hice contacto con sus nalgas y fui abriéndole paso en su vagina. ella se estremeció y poco a poco fui metiéndoselo lentamente y hasta el fondo, ella dio un pequeño sobresalto e hizo un gesto como cuando alguien se atraganta con algo y se siguió contorneando suavemente. Yo se la metía y se la sacaba al ritmo que ella me marcaba. siempre muy suave así por varios minutos hasta que su ritmo se fue acelerando poco a poco y el mío también al punto que eyacule dentro de ella y por sus movimientos, que de pronto se detuvieron y comenzó a convulsionar, supongo que ella también tuvo un orgasmo.</p>
<p>Nos quedamos así pegados por unos 15 minutos hasta que luego de eso trate de salir lentamente y digo trate porque literalmente ella me tenia aprisionado entre sus piernas. Ya como estábamos &#8220;en confianza&#8221; le agarre del culo y la moví un poco y ella finalmente me soltó. Muy caballero yo le subí el calzón. lo mejor que pude por su posición, porque no quería que mi mujer vaya a subir en ese momento y vea esa escena con su hermana con el calzón abajo y la cama mojada.<br />
Luego de eso me dormí al lado suyo y debe haber pasado una media hora mas cuando me desperté y ella ya no estaba. Me apresure a bajar y me encuentro a mi Camila conversando con Angie. Angie toda inocente me dice &#8220;qué rica siesta que te has hecho, Camila se ha echado al lado tuyo y tu ni cuenta te has dado&#8221; y luego añadió picara &#8220;tu te la perdiste ahh&#8221;. Y todos nos reímos.</p>
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		<title>Deseo de una Viuda</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Feb 2006 09:09:38 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Con la calefacción a tope hacía un calor asfixiante, por este mes era mi ultima noche de guardia, la planta estaba tranquila, la auxiliar y yo habíamos dado la vuelta de las doce, nos sentamos a descansar en el puesto de enfermería una frente a la otra, leyendo como siempre revistas de cotilleo. Marta la auxiliar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><font size="2">Con la calefacción a tope hacía un calor asfixiante, por este mes era mi ultima noche de guardia, la planta estaba tranquila, la auxiliar y yo habíamos dado la vuelta de las doce, nos sentamos a descansar en el puesto de enfermería una frente a la otra, leyendo como siempre revistas de cotilleo.<span id="more-66"></span> Marta la auxiliar era de mi edad, andaba sobre los 40, a ella su marido le llamaba todas las noches para ver que tal estaba, a mi no, yo llevaba diez años viuda. Era de esas mujeres atractivas que sin ser guapas llamaban la atención, y ella lo sabía, le gustaba que la mirasen, siempre arregladita y siempre llevaba el primer y el ultimo botón de su bata sueltos. Yo de vez en cuando la miraba, la verdad estaba muy bien, sentadas como estábamos en los sillones del puesto con sus botones sueltos dejaba ver hasta sus muslos unas piernas preciosas, siempre llevaba bragas y sujetador oscuros, creo que le gustaba que se le marcasen con la bata rosa de auxiliar. Me estaba gustando mirarla, veía sus braguitas cada vez que cambiaba de postura sus piernas, el canalillo que con el botón de arriba suelto dejaba ver un comienzo de unas tetas hermosas, mayores que las mías y uso una 100. No se que me pasaba, si el calor, la noche, el tiempo que llevaba sin relaciones o que pero me estaba calentando mirándola. Notaba un calorcito tan agradable entre mis muslos, sentía endurecerse mis pezones, al mirarme noté que se me marcaban bajo mi bata, y sentía como iba mojando mis bragas poco a poco, no se que me pasaba yo no era lesbiana y nunca me había fijado en mujeres pero aquella noche me estaba poniendo muy caliente. Con disimulo mientras sujetaba la revista robaba mis pezones, duros que agradecían la caricia, notaba mi coño chorreando, no se creo que ella me notó agitada y vi que me miraba tras su revista. Se puso de costado y al hacerlo dejo todo su muslo al descubierto, no se que me pasaba pero me pegó un sofocón instantáneo. No pude más estaba tan caliente, me levanté y me fui al baño, según entre me abrí la bata, hice saltar mis tetas sobre el sujetador que parecían que iban a explotar de duras que estaban, me baje la bragas hasta debajo de la rodillas, estaban empapadas, me senté en la taza, y metí mis dedos en mi coño, mis labios estaban calientes, abiertos y mojados, busqué mi botoncito y comencé a acariciarlo, mis dedos subían y bajaban entre mis labios rozando mi clítoris en cada pasada, mis tetas parecían que iban a explotar, empecé a hacer círculos sobre el botoncito hasta que una explosión de placer me sacudió por todo el cuerpo como un latigazo, me corría y me corría como una loca tratando de ahogar mis suspiros para que ella fuera no los oyese. Así me miraba, mis bragas mojadas, manchadas en la toallita bajo mis rodillas, con mis tetas y los pezones aun duros saltando sobre el sujetador, iba tranquilizándome. Cuando el sofocón hubo pasado me levante, me limpié y sequé con papel higiénico, me subí las bragas y metí mis tetas dentro del suje, terminé de atarme la bata, me dí un poco de agua en la cara y salí.<br />
Marta no estaba, había ido a atender a un enfermo, la verdad yo no había oído el timbre de llamada, espero que ella tampoco mis suspiros y jadeos.<br />
La noche continuó pasamos la ultima vuelta con la medicación a las 6, la verdad ahora veía a Marta de otra manera me fijaba en como enseñaba las tetas, en su culo que ahora me parecía precioso en sus piernas, en fin no se que me había pasado. Terminamos el turno a las 8 y marché para mi casa, que esta apenas 10 minutos en coche del hospital. Seguía aun caliente.<br />
Tenia ganas de llegar, de pegarme una ducha, de lavarme, en fin de dormir y relajarme, no habría nadie en casa, mi hija y su marido, que Vivian con nosotros, y mi hijo se habrían marchado ya. Entré derecha a mi dormitorio, tire sobre la cama el abrigo y la bufanda, me quité los zapatos, me solté el vestido que cayó a mis pies, me solté el sujetador liberando mis tetas por fin, con mis medias y mi braguita me miré al espejo, la verdad tampoco yo estaba mal. Mis tetas a pesar de mis años y de usar una 100 tampoco estaban tan caídas, aun se tenían, y tenía unos pezones grandes y oscuros y un culo aun respingon. Vi en el espejo mis braguitas blancas manchadas, pensé en Marta, que me pasaba si nunca me habían gustado las mujeres, de camino al baño me fui quitando las medias sorprendida de mis pensamientos, abrí la puerta del baño sin pensar, que susto estaba mi yerno dentro, desnudo frente al lavabo se terminaba de dar la crema para después del afeitado, me quedé paralizada, no esperaba encontrarme nadie alli, sin decir palabra y con cara de susto me quedé mirándolo, el apurado, poniéndose la toalla del lavabo en la cintura para taparse, me dijo : “ ¡Vaya susto Carmela!. Es que voy mas tarde, tengo una cita y voy directo sin pasar por el taller” Entonces me di cuenta que estaba allí parada en medio de la puerta del baño, en bragas con las tetas al aire y con las medias en la mano. Me tapé como pude las tetas, mientras balbuceando trataba de disculparme a la vez que pensaba en la enorme polla que tenia mi yerno y a la que no había visto nunca: “Perdona no sabía que estabas en casa” El saliendo, con la toalla a la cintura, me dijo que pasara que había terminado, al salir noté el roce de su cuerpo desnudo en el mío y sentí un escalofrió, me giré y vi su culo que me pareció hermosísimo, no pude evitar hablarle con la disculpa de preguntarle algo sobre mi hija, para que se parase y se volviese. Cuando lo hizo, seguía intentando taparse su miembro con aquella pequeña toalla de manos, yo había bajado las manos dejando mis tetas a su vista, mientras hablábamos, a un metro de distancia el uno del otro, notaba como me estaba mojando de nuevo, como mi concha se calentaba y palpitaba. No sabía que hacer, no sabía que debía hacer, luchaba entre lo que quería y debía, me iba a despedir y meterme al baño cuando sin poder evitarlo eché una mirada hacia el lugar de su polla y mi sorpresa fue que la vi como se levantaba bajo la toalla, nuestras miradas se cruzaron y bajándola hacia su bulto, trato de disculparse.<br />
“¿No me digas que se ha puesto así por mi?” le dije Con la cabeza, cabizbaja, asintió. Yo me acerqué a él, y acogiéndole la mano, la metí bajo mi braga hasta que pudo con sus dedos tocar la humedad de mis labios, “ No te avergüences, mira tu suegra como está también” Al decir esto notando el roce de sus dedos en mis labios vaginales y sintiendo como mis pezones duros se clavaban en su pecho, solté de mis manos las medias y me abrace a él. El me rodeó con sus brazos y al hacerlo cayo la toalla al suelo, notando como un palo duro , grande y caliente me golpeaba el vientre. Me apreté a él quería sentirlo clavándose en mi vientre, mientras nos empezamos a besar en la boca, me empecé a bajar las bragas necesitaba liberar mi coño de ellas para sentirlo mas y mas cerca. Con las bragas en mis muslos y abrazados fuimos empujándonos hasta mi dormitorio, caí de espaldas sobre la cama con las piernas colgando, se arrodilló frente a mi, terminó de bajarme las bragas, con suavidad me abrió los muslos, y con su lengua fue subiendo por el muslo hasta llegar a mis labios. Con la punta de la legua recorrió los labios subiendo por uno y bajando por el otro, cuando llegó abajo metió la lengua entre ellos y subiendo hasta el clítoris lo lamió, haciéndome contraerme de placer y deseo, mientras me lamía y clavaba sus lengua en mi vagina, con los ojos cerrados sujetaba su cabeza entre mis muslos, no quería que se fuese de ahí. Cuando creía que me corría ya, se paró, se puso de pie frente mi y me dijo que ahora le tocaba a él, me incorporé, sentada al borde de la cama llevé mis labios hasta su enorme polla, besé con mis labios y la punta de mi lengua su glande rojo, duro y mojado. Fui abriendo mis labios abarcándolo entero y suavemente lo fui metiendo en mi boca a la vez que jugaba en el con mi lengua, agarrada a su culo lo atraía hacia mi, y su polla iba entrando en mi boca hasta casi ahogarme. Empecé a mamársela mientras el agarrado a mi pelo miraba como su polla entraba y salía de mi boca, como mis tetas duras y excitadas bailaban al ritmo de la mamada. Estaba a punto de correrse notaba que su polla iba a explotar. La saqué de mi boca, y con ella empecé a acariciarme las tetas, los pezones y con ellos su polla.<br />
Caí de espaldas, tumbada sobre la cama,, necesitaba que me penetrase, necesitaba sentir aquella polla llenarme la vagina, necesitaba sentir el calor de un hombre en ella. Se abalanzó sobre mi sentí su polla rozar mis labios, le agarre de sus nalgas y lo apreté contra mi, su polla fue abriendo mis labios, su glande comenzaba a entrar en mi, sentía un calor que me quemaba, sentí que mi vagina se iba llenado con aquella polla fantástica de mi yerno, dio un golpe de riñón y toda su polla entró en mi. Empezó a entrar y salir, su polla subía y bajaba por mi vagina, cuanto tiempo sin sentir esta sensación, cuanto tiempo sin ser penetrada por un hombre, quería aguantarme pero me iba a correr un calor me empezó a subir y grité, grité como una loca mientras me corría y parecía que no terminaba de hacerlo nunca, dando espasmos de placer, mientras el seguía entrando y saliendo, clavándome aquella polla enorme. Me di la vuelta, me puse a cuatro patas sobre el borde de la cama, el de pié con su polla agarrada con una mano la dirigió a mi vagina de nuevo, de un empujón la volvió a clavar en mi, la sentía tan dura, tan caliente recorrer las paredes de mi vagina. De nuevo sentí un calor que me inundaba, de nuevo sentí que me retorcía de placer, de nuevo sentí que me volvía a correr, de nuevo un grito acompañó mi segundo orgasmo pero esta vez fue un duo con el de mi yerno que empezaba a vaciarse en mi. Senti un chorro caliente, denso que iba vaciándose dentro de mi. Estábamos teniendo un orgasmo a la vez. Notaba en mi como seguía brotando leche como me iba llenado de ella mi vagina, no se que me pasó pero estas sensaciones hicieron que me corriese por tercera vez mientras él terminaba.<br />
Luego se salió de mi, y yo con vergüenza me di la vuelta sentándome el borde de la cama, sin mirarnos ahora a la cara, me medió tape las tetas con el vestido que había dejado sobre la cama, el dijo que se tenía que ir, salió de la habitación. Me quedé sin saber que hacer, sin saber por que había pasado aquello. Sentía su leche que empezaba a salir de mi vagina, no quería, apreté mis muslos, quería sentirla, necesitaba sentir la leche de un hombre en ella, me metí en la cama desnuda sin lavarme y me quedé dormida con la leche de mi yerno en mi chorrenadome los muslos.</font></p>
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		<title>Dos Chicas en la Casa del Abuelo</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Feb 2006 18:28:34 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Después de los sucesos que les conté en el relato anterior me hice muy amiga de Tamara y nos queríamos mucho por eso con ella pasaba momentos placenteros los que a veces compartíamos con su hermano.
Debido a esto un día me invitó a pasar unos días en la chacra de su abuelo el que había [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Después de los sucesos que les conté en el relato anterior me hice muy amiga de Tamara y nos queríamos mucho por eso con ella pasaba momentos placenteros los que a veces compartíamos con su hermano.<br />
Debido a esto un día me invitó a pasar unos días en la chacra de su abuelo el que había quedado viudo hace poco y se encontraba muy solo y triste y tal vez nuestra visita podría animarlo.<span id="more-53"></span><br />
Yo acepté encantada su invitación por lo que decidimos nuestra partida unos días después. Al llegar al pueblo cercano a la chacra poco antes del mediodía ya nos esperaba su abuelo (Matías) el que nos recibió cariñosamente. Era un hombre de unos 70 años pero no los aparentaba y pese a su edad aún montaba a caballo y atendía personalmente su chacra. Subimos a su camioneta y nos dirigimos a su establecimiento que distaba algunos kilómetros del pueblo.<br />
Después que llegamos nos sirvió un almuerzo espléndido y por la tarde nos mostró la chacra y todo lo que se hacía en la misma. Los peones de la misma no estaban acostumbrados a ver muchas mujeres por allí y mucho menos dos jóvenes como nosotras que debo decir sin falsa modestia que éramos muy lindas y teníamos muy buenos cuerpos y seguro que tentaríamos a cualquier hombre, más aún vistiendo de la manera que vestíamos con provocativas prendas dejando a la vista nuestros encantos, por lo que cuando pasábamos cerca de ellos no nos quitaban la vista de encima y se despertaban en ellos los más bajos instintos. Tan es así que incluso su abuelo nos miraba encantado.<br />
Diariamente paseábamos por los alrededores de la chacra y un día llegamos hasta un arroyo que pasaba por allí cerca. Como hacía mucho calor se nos ocurrió la idea de bañarnos en el mismo pero como no teníamos malla íbamos a tener que hacerlo desnudas. Viendo que no había nadie cerca que nos pudiera ver nos quitamos la ropa y nos metimos en el agua que estaba tibia y nadamos un poco. En determinado momento sentí el ruido de ramas y al mirar disimuladamente hacia el lugar de donde provenía el mismo descubrí a dos peones de la chacra que tras ellas nos espiaban. Yo me hice la desentendida y le comenté en voz baja a Tamara lo que pasaba a lo que ella me contestó que ya se había dado cuenta. Con la idea de excitarlos nos acostamos a la orilla del arroyo besándonos y acariciándonos. Se ve que no pudieron aguantarse pues rápidamente se nos acercaron desnudándose y con las pollas totalmente empinadas nos tomarnos en sus brazos y nos empezaron a besar y manosear nuestros cuerpos de arriba abajo. Nosotras nos resistimos (aunque no mucho) y entonces el que había tomado a Tamara la acuesta en el suelo y él acostándose arriba de ella la empieza a penetrar. El otro me hace arrodillar delante de él y me pone la punta de la polla en mis labios para que se la chupe. Yo hice como que no quería y su polla rozaba mis mejillas y toda mi cara y entonces abrí la boca y me metí toda esa tranca hasta que me tocó la garganta, él me empujaba la cabeza pero no era necesario pues yo me metía esa polla en la boca lo más que podía aunque no me cabía toda por el tamaño que tenía y la chupaba golosa. Después de un ratito se corrió dentro de mi boca y yo me tragué toda su leche sin desperdiciar una gota. A la vez Tamara gemía de gozo mientras el otro peón la ensartaba una y otra vez hasta correrse ambos a la vez. La cosa no terminó ahí porque el chico que estaba conmigo me hizo poner en cuatro patas y me metió su polla en la concha y yo gozaba como una loca con esa tremenda polla dentro mío y después de un ratito le pedí &#8211; Metémela por el culo, por favor, llénamelo con tu leche &#8211; Se ve que a él le gustó porque me hizo caso y de un solo golpe me atravesó con su polla haciéndome disfrutar cada vez más en tanto le pedía &#8211; Más fuerte, más fuerte, no pares &#8211; Finalmente descargó toda su leche dentro mío dejándome contenta luego de la follada. A Tamara tampoco le fue mal porque luego de que la folló hicieron un 69 y ella también quedó muy contenta. Después de esto se marcharon sin decir palabra. Nosotras nos vestimos y volvimos a la casa.<br />
Cuando llegamos esperamos al abuelo quien siempre regresaba caída la noche y para ver si lo animábamos le contamos lo que habíamos hecho ( aunque omitiendo el episodio con los peones, que aunque a nosotras fue lo que más nos gustó no se lo podíamos contar) pero Matías aunque nos prestó atención no se divirtió mucho con nuestro cuento.<br />
Los dos días siguientes (últimos en que nos quedaríamos allí) el tiempo estuvo muy feo pues llovió casi todo el tiempo por lo que Tamara y yo no pudimos dar nuestros acostumbrados paseos y mucho menos ir al arroyo aunque entre nosotras nos podíamos entretener bastante, además no nos habíamos olvidado de los consoladores que aunque no es lo mismo que una polla de verdad, al menos nos servían para calmar un poco la calentura.<br />
Antes de continuar les quiero contar que quines se ocupaban de la casa eran dos señoras mayores una de las cuales era la cocinera mientras la otra era la que realizaba el aseo y los demás quehaceres. La última noche en que nos íbamos a quedar como veíamos que el abuelo seguía como siempre ideamos un plan para ver si lo alegrábamos. Ese día les dijimos a las dos señoras que ayudaban en la casa que se fueran más temprano que nosotras nos íbamos a ocupar de todo. Entonces preparamos una cena ligera para el abuelo y Tamara y yo seríamos el postre y para ello nos vestimos lo más provocativamente posible poniéndonos las minifaldas más cortas y unas blusas casi transparentes, además no nos pusimos ropa interior.<br />
El abuelo cuando llegó viéndonos así trataba de disimular para no mirarnos y así también durante la cena. Después de cenar el abuelo como siempre hacía se sentó en su sillón para ver televisión pero nosotras no le dimos tiempo de encenderlo y nos quitamos las blusas y las minifaldas (que era lo único que teníamos puesto) quedando desnudas frente a él, seguidamente nos acercamos y lo empezamos a desnudar mientras se dejaba hacer. Se ve que viéndonos se había excitado bastante porque ya tenía la polla hinchada, entonces Tamara lo empezó a besar en la boca entretanto yo tomaba su polla y la mamaba como sabía hacerlo haciendo que en un ratito se corriera en mi boca. Yo tragué un poco de la leche y retuve un poco en ella para luego besar a Tamara y dejar caer en su boca la leche que había retenido para que ella también saboreara la corrida de su abuelo. Después tuvimos que hacer un esfuerzo para que su polla se pusiera nuevamente a tono pero gracias a nuestras expertas caricias no nos costó mucho trabajo. Con la polla nuevamente empinada lo hicimos acostarse en el suelo y yo me puse sobre él y fui bajando hasta que sentí que con su polla separaba las paredes de mi vagina hasta que la tuve toda adentro y entonces empecé a cabalgarlo. Tamara a su vez se ubicó de tal manera que su concha quedó a la altura de la boca de su abuelo para que éste se la lamiera, lo que hizo. Luego Tamara y yo cambiamos de lugar pues ella quería que su abuelo le llenara a ella la concha de leche. En poco tiempo gracias a las expertas lamidas del abuelo yo llegué al orgasmo y poco después Tamara recibía dentro de su cuerpo la abundante leche de su abuelo. El abuelo estaba cansado debido al esfuerzo hecho pues no olvidemos que ya tenía sus años por eso lo dejamos que fuera a descansar aunque nosotras seguimos jugando un rato más.<br />
Al otro día nos teníamos que marchar pero vimos con alegría que el abuelo después de la noche anterior había quedado mucho más contento y al despedirse de nosotras nos pidió que volviéramos pronto cosa que prometimos.</font></p>
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		<title>La icógnita de a quien me cogí</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Feb 2006 11:37:15 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Y entonces, ¿por qué no viene a mi cama abiertamente, sin tanto misterio?. La idea de que sea mi hermana Carla, al principio me llenaba de culpa y remordimientos, pero con el paso del tiempo empiezo a aceptar una situación inimaginable anteriormente. ¿Y si son las dos?. En este caso, no sé qué pensar ni [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Y entonces, ¿por qué no viene a mi cama abiertamente, sin tanto misterio?. La idea de que sea mi hermana Carla, al principio me llenaba de culpa y remordimientos, pero con el paso del tiempo empiezo a aceptar una situación inimaginable anteriormente. ¿Y si son las dos?. En este caso, no sé qué pensar ni cómo actuar a partir de este momento. <span id="more-31"></span>¿Alguien puede darme algún consejo?. Lo agradeceré en el alma. Carla tiene 26 años. Es una mujer de las que hacen volver la vista, aunque yo no la había mirado nunca de esa forma. ¡Es mi hermana!. A principios de junio, apareció una noche en mi casa toda llorosa, y me contó que acababa de romper con Luis, su novio desde los 22, con el que llevaba conviviendo casi dos años. En mi casa hay una habitación libre, de forma que no tenía ningún problema para alojarla, y se instaló provisionalmente, “hasta que encuentre algo”. No me importó, siempre nos hemos llevado muy bien, y por aquel entonces yo también vivía solo. Además, estoy seguro de que si alguna noche hubiera llegado acompañado, a Carla no le habría molestado, que ella es muy discreta.<br />
El mes pasó volando, y para el veintitantos, una noche después de cenar surgió el tema de las vacaciones. Resultó que ambos las disfrutábamos en agosto, y no sé muy bien cómo, nos decidimos a alquilar un apartamento en la playa para los dos. Tampoco entonces me pareció nada del otro mundo, que ya he dicho que nos llevábamos muy bien, y al estar ambos sin pareja… Seguro que lo íbamos a pasar muy bien, y si alguno de nosotros encontraba a alguien, pues bueno, somos mayorcitos ya, nuestros padres nos educaron un tanto liberalmente, y ni a ella ni a mí nos parecería mal que el otro llevara compañía al apartamento. Eso pensé.<br />
Hicimos los arreglos con una Agencia. Resultó que era algo tarde ya, y que casi todo estaba alquilado. Al final, nos ofrecieron un pequeño chalet al lado mismo de la playa, pero “apartado del bullicio” (o sea lejos de la ciudad) con dos dormitorios, un amplio salón, una terraza con muebles de junco, un baño y un aseo. Se veía bien en las fotos, y aunque el precio era algo alto, pagado a medias… Total, que dimos la señal.<br />
No volvimos a hablar del tema hasta finales de julio. La verdad es que, a pesar de vivir en la misma casa, nos veíamos muy poco, un momento por la mañana, porque ella se levantaba casi cuando yo salía, y por la tarde cuando llegábamos de trabajar. Cenábamos juntos casi todos los días, algunas veces mirábamos un programa de TV, y luego, cada uno a su dormitorio, y hasta el día siguiente. Sería como el día 25 cuando una noche ella me dijo que había hablado con su amiga Mariluz, que tampoco tenía plan para el verano, y que si no me importaba ser tres en lugar de dos. No me importó, por supuesto, que yo conocía a Mariluz aunque llevaba algún tiempo sin verla, pero recordaba que estaba muy, pero que muy bien.<br />
Y llegó el día de la marcha. Cargamos mi coche con el equipaje de los dos, dejando sitio para el de Mariluz, y nos fuimos a buscarla. Luego, nos pusimos en carretera, charlando animadamente. Yo conducía, Carla se sentó a mi lado, y Mariluz detrás. Habíamos salido tarde, hacía calor, y como una hora después, Mariluz dejó de participar en la conversación. Haciendo un medio quiebro con la cabeza, miré por el retrovisor, y estaba dormida, pero no fue eso lo primero que vi. Lo primero, es que tenía la falda subida hasta la cintura, y mostraba (¿inocentemente?) la entrepierna de unas braguitas blancas de encaje, que dejaban traslucir perfectamente un triángulo más oscuro sobre el refuerzo.<br />
A partir de ese momento, tuve que hacer grandes esfuerzos para no quedarme mirando fijamente en detrimento de la atención a la carretera. La vista de Mariluz me había producido una erección instantánea, producto mayormente de los tres meses que llevaba sin sexo. Me volví hacia Carla, y tuve también que volver la vista apresuradamente. Mi hermana se había puesto una minifalda, que tenía inevitablemente subida hasta casi las ingles, se había desabrochado dos o tres botones de la camisa de manga corta que llevaba, con lo que quedaba al descubierto su sujetador negro y casi la totalidad de sus pechos. Ya he dicho que nunca he visto a mi hermana como una mujer, y más que pensamientos pecaminosos, me produjo un poco de “corte” la visión de sus senos, y sus preciosos muslos. Así que en lo sucesivo, me obligué a mirar fijamente hacia delante.<br />
A la una y media llevaba ya casi tres horas conduciendo, y necesitaba imperiosamente hacer una “parada fisiológica”. Una señal informativa me indicó que había un restaurante cercano, y tras consultarlo con Carla (Mariluz seguía sin dar señales de vida) decidí que aquel sitio era tan bueno como cualquier otro para comer.<br />
Una vez detenido, me volví hacia la amiga de mi hermana. Seguía en la misma postura, pero la falda se había subido aún más, con lo que quedaba al aire la totalidad de sus braguitas, hasta el punto que pude ver una porción de su vientre sobre el elástico. Casi balbuceando, le pedí a Carla que la despertara, y huí hacia los baños, donde tuve ocasión de experimentar de nuevo lo difícil que es orinar cuando se tiene una erección como la que mantenía desde hacía rato.<br />
Cuando terminamos de comer, les ofrecí a las chicas las llaves del coche, porque me estaba empezando a tentar también el sueño. Carla se brindó a conducir, y yo imaginé que Mariluz se sentaría en el asiento del copiloto. Pero no, se vino conmigo atrás, entre las risueñas protestas de Carla, “voy a parecer vuestro chofer”. Me acomodé y eché la cabeza hacia atrás, sin querer mirar a Mariluz, y me dejé invadir por la modorra, ese estado en el que no estas dormido ni despierto, sino todo lo contrario. Cuando al rato sentí sus pies desnudos sobre mis muslos, abrí los ojos y me incorporé inmediatamente. Se estaba tumbando a todo lo largo del asiento, sujetándose la falda sobre el pubis, y (¿sin querer?) al hacerlo me rozó el paquete, que empezó a ser de nuevo ostentosamente notorio. Una vez que se hubo acomodado, cerró los ojos, y soltó la falda, que de nuevo me permitió ver la totalidad de sus piernas y sus braguitas. Se me pasó el sueño como por ensalmo.<br />
Los siguientes kilómetros fueron un suplicio. En dos ocasiones encogió ligeramente las rodillas durante unos minutos, con lo que se le formaron esos huequecitos entre las bragas y las ingles, ya saben, que siempre me tientan a meter el dedo por ellos. Y la segunda vez, su pie quedó decididamente apoyado sobre mi entrepierna, con los efectos que se pueden imaginar. Finalmente, no tuve más remedio que pedirle a Carla que parara un momento, para sentarme a su lado “y dejar dormir a Mariluz tranquilamente”. Carla me obsequió con una mirada irónica, pero no dijo nada.Por fin llegamos a nuestro destino, y tras preguntar a un policía de tráfico, dimos con la dirección, donde nos esperaban con las llaves. Una rápida inspección de la casa nos indicó que había sido recién limpiada, lo que siempre es de agradecer. De los dos dormitorios, el más grande estaba equipado con una cama de matrimonio e incluía el baño, mientras que el otro tenía dos camas individuales. La elección fue fácil: ellas se quedaron con el de las dos camas, y yo el otro.<br />
Después de deshacer el equipaje, decidimos salir a comprar lo más necesario, para tener al menos desayuno para el día siguiente, ya que no pensábamos cocinar en todo el mes. Yo estaba deseando darme una ducha, pero se me adelantaron, y entraron juntas en el de mi dormitorio.<br />
Por cierto. ¿Se han fijado alguna vez en lo curioso que resulta que dos mujeres no tengan ningún reparo en entrar juntas al aseo, mientras que el mismo hecho es impensable entre dos hombres?. Bueno, ahí queda para los sicólogos o sexólogos, o quienes corresponda explicarlo.<br />
Después de lo ocurrido en el viaje, es fácil imaginar que mi fantasía volaba, mientras esperaba sentado en la cama que me había tocado en suerte, y recreaba imágenes de dos cuerpos femeninos desnudos en la ducha, que intentaba apartar rápidamente, porque una de ellas era mi hermana. Pero la imagen mental volvía una y otra vez, para mi suplicio. Como llevaba puesto sólo un pantaloncito de baño, decidí disimular lo que se imaginan con una toalla puesta sobre mis muslos. Y el rumor del agua de la ducha, y las risitas que oía casi de continuo a través de la puerta cerrada, no contribuían en nada a calmarme, así que me fui a la sala de estar.<br />
Carla salió primero. Para pasar de mi dormitorio al otro, forzosamente tenía que atravesar por delante de mí, cosa en la que yo no había pensado. Carla no es una exhibicionista, y en mi casa solo un par de veces tuve una fugaz visión de su cuerpo en ropa interior, imagen que no me turbó en absoluto. Pero aquello… Llevaba una toalla sujeta en torno a la cintura, que alcanzaba justo a taparle “hasta ahí”, y nada más, aunque se cubría pudorosamente los pechos con los brazos cruzados. Bueno, es mi hermana, ya lo he dicho, y nunca había tenido ningún pensamiento obsceno. Hasta ese momento. Me dirigió una sonrisa como turbada, entró en el dormitorio que compartiría con Mariluz, y cerró la puerta. Y, ahora sí, me fui a esperar a la terraza, para no ver a la otra chica salir del baño. Ni modo.<br />
Me llamó desde el umbral de mi dormitorio, para avisarme de que ya habían dejado libre la ducha, e instintivamente, me volví. ¡Ojala no lo hubiera hecho!. Imagínense el tanga más pequeño que puedan. Pues era aún más pequeño, se lo prometo. Eso por abajo. Por arriba, nada, sólo las manos sobre sus senos, tapando apenas sus pezones. ¡Ah!, y una toalla arrollada a la cabeza, recogiendo su pelo rubio ceniza, largo hasta las caderas. Huí al interior del cuarto de baño, donde antes de ducharme hice lo que me habían obligado a hacer. Solo que la calentura no disminuyó.Una vez en la zona comercial, ellas me dijeron que iban a comprarse unos bikinis (¿por qué las mujeres se compran siempre un bikini el primer día de playa?) y a la “pelu”, y a mi me tocó el “super”. Quedamos citados en la terraza de una cervecería cercana. Cuando llevaba casi una hora esperando, e iba ya por mi segunda “Spaten” tirada lentamente, como mandan los cánones, empecé a fijarme en una mujer como de 25 años, que estaba sentada sola, leyendo un libro. ¡Caramba, era una preciosidad!. Llevaba un vestidito de esos de una pieza, de tela liviana, estampado con flores, que por arriba se sujetaba con dos cintitas a unos hombros redonditos, muy tostados por el sol. Tenía unos pechos redondos, descaradamente altos, y se notaba fácilmente que entre ellos y el vestido no había nada. Aunque tenía las piernas cruzadas, la falda cortita estaba púdicamente subida solo hasta la mitad de dos muslos bronceados y muy bien hechos. Melena corta, de color castaño, unas gafas de esas sin montura, que tienes que fijarte para ver que están ahí, el ceño graciosamente fruncido, y unos labios rellenitos, que tentaban a mordérselos.<br />
Como yo no le quitaba ojo de encima, pasó lo que tenía que pasar, y es que me sorprendió mirándola fijamente. La primera vez, bajó los ojos rápidamente. La segunda, sostuvo mi mirada unos segundos. A la cuarta o quinta, creí notar un esbozo de sonrisa (¿invitadora?). Decidí averiguarlo, y me puse en pie. Y en ese momento, ¡zas!, una mano que me tapa los ojos juguetonamente, y dos pechos pegados a mi espalda. Para cuando Mariluz quitó la mano, mi desconocida se levantaba, me pareció que con cara de enfado. ¡Un posible plan que se había ido a la porra!. Me sentí estafado. Estaba con dos mujeres, pero una era mi hermana, y con la otra, pues era todo un problema intentar algo, entre las dos me habían puesto recaliente, encuentro una posibilidad de “ligar” y me la chafan. ¡Las hubiera matado!. Bueno, ni modo.<br />
La única compensación es que estaban guapas de veras. Se habían cortado ambas el cabello muy cortito “para estar fresquitas”, y no hay para mí nada más incitante que el cogote descubierto de una chica, para morderlo suavemente y… Me obligué a pensar en otra cosa, que ya volvía a las andadas.<br />
Para entonces ya eran más de las 20:30, así que dimos un corto paseo, y luego nos sentamos a cenar al aire libre en un restaurante especializado en pescado. A eso de las 23:00, después de unos cafés y unos helados tras una deliciosa fritura variada acompañada de ensalada, Carla (que era la única que no había dormido nada durante el viaje) empezó a bostezar ostensiblemente, así que decidimos dar por finalizado el primer día, y nos fuimos a casa.<br />
Escarmentado por la historia del baño, prendí la TV y empecé a cambiar distraídamente de canal, para darles tiempo a utilizarlo antes de ponerme el “traje de noche”. Pero no, que se fueron directamente a su habitación. Unos minutos después, estaba a punto de apagar el televisor, cuando salió Mariluz, y se sentó a mi lado. Tengo que describir lo que vi: Por encima, un somero sujetador de bikini, que tapaba justito los pezones, que abultaban claramente la tela. Por debajo, un pareo bien ceñido a sus caderas. Pero al sentarse, se ajustó a sus nalgas, marcando perfectamente la separación entre ellas (¿tanga, o nada? -pensé-).- ¿Qué miras?.- Nada en especial -respondí-. Estaba a punto de acostarme.- Tu hermana ha caído en la cama como un cesto -replicó-. Pero yo no tengo sueño, y pensé que, a lo mejor, querrías charlar un rato, mientras tomamos algo.<br />
¡Claro que “querría”!. Se lo dije. Mariluz se levantó, y se fue hacia una pequeña nevera, que yo había aprovisionado con el resultado de mis compras de la tarde. Y entonces fue cuando la abrió, y la luz interior hizo transparente el pareo, fino como una gasa, que la cubría por debajo.<br />
¡Y era “nada”!. Miren, cuando una chica lleva braguitas, la abertura entre las piernas vista al trasluz, es lisa, más o menos abultadita, pero lisa. Y a ella la tenía muy abultadita, pero se le veía perfectamente sobresalir un penachito de vello, o quizá los labios menores de su vulva. Y ¡hala!, yo volví al estado que ya podía considerar casi normal aquel día.<br />
¡Menos mal que preparó flojita la cola con whisky que le pedí, porque tuve que acabármela de un trago, para tratar de extinguir mi incendio interior!. Pero como si nada, que aquello tenía una, y sólo una, forma de remediarse. Empecé a pensar que a lo mejor, con mi hermana dormida, quizá… De eso nada. Aunque llevé “hábilmente” la conversación al tema de las relaciones íntimas y eso, ella se mantenía absolutamente en el papel de “amiga de mi hermana”. Intenté arrimarme un poco más, pero ella se separó. Cuando puse “tal que sin querer” una de mis manos sobre su muslo no se apartó, pero siguió hablando como si no se hubiera dado cuenta. Unos segundos después dijo “¿me permites?” mientras iniciaba el gesto de cruzar las piernas, con lo que tuve que retirarla, y ello empeoró más las cosas, porque sus piernas sobresalieron por la abertura, hasta casi las ingles, pero ella seguía en el mismo plan amistoso y tal. Y, finalmente, tuve que rendirme a la evidencia de que, por lo menos aquel día, me iba a quedar con las ganas.<br />
Total, que fingí un bostezo, y dije que me iba a dormir, porque aquella situación no podía mantenerla mucho tiempo más. Por el dolor de testículos, más que nada.<br />
Camino de mi dormitorio, salió Carla del que compartía con su amiga. Una camiseta cortita, que le dejaba el ombligo al aire, y unas braguitas por todo atuendo. Huí lo más dignamente que pude.A pesar de todo, creo que me dormí casi instantáneamente. Había dejado la puerta entreabierta (costumbre de vivir solo) aunque en verano no suelo dormir con mucha ropa, y aquel día de bochorno estival, “no mucha” era “ninguna”. Vaya, que estaba desnudo sobre la cama. La oscuridad era absoluta, aunque la ventana estaba abierta de par en par, porque no había alumbrado público cerca. Soñé… ¡Y vaya sueño!. Estaba desnudo en una habitación de estilo oriental, tendido sobre unos cojines, bebiendo algo deliciosamente frío, con sabor a frutas, que acababa de servirme una especie de odalisca, con la cara cubierta por un velo, que era su única ropa.<br />
Después de dejar la bandeja sobre una mesita baja, se acuclilló a mi lado, con lo que pude contemplar su sexo, apenas oculto por un ligero vello de color rubio ceniza (¿comprenden por donde iba mi ensoñación?). Porque, efectivamente, vi perfectamente sobresalir sus pliegues, formando como una especie de penachito… Y mientras miraba hipnotizado aquel coñito tentador, ella empezó a pellizcarme suavemente las tetillas, con lo que “mi amigo del alma” comenzó un imparable camino a la verticalidad.<br />
Entonces pude ver por el rabillo del ojo como una segunda odalisca, tan “vestida” como la primera, se arrodillaba a mi lado, aunque de esta solo se veía, por la postura, una pequeña mata de vello oscuro recortadito, entre sus muslos apretados. Unas manos suaves y frescas me pusieron un pañuelo de seda sobre los ojos, que anudaron tras de mi cabeza.<br />
Unos segundos después, otras manos (o las mismas, ¡que sé yo!) se hicieron cargo de mi pene, y empezaron a moverse muy suavemente arriba y abajo, dejando apenas al descubierto el glande, para luego ocultarlo en el siguiente movimiento. Otra mano inició un suave masaje, casi una caricia, en mis testículos. Me abandoné durante un poco de tiempo a las increíbles sensaciones.<br />
Luego, tendí una mano hacia la hurí más cercana, y atrapé un pezón erecto, que empecé a acariciar suavemente. Y entonces me desperté.<br />
Tenía mis manos puestas efectivamente sobre un pezón que era como un minúsculo pene hinchado, y dos manos se dedicaban, una a mi verga, y la segunda a mis testículos. Debí quedarme quieto, pero no. Me incorporé. Y mi hurí “real” (que era una, no dos como en el sueño) huyó, dejándome en la mano la sensación de una nalga firme, que apenas tuve tiempo de acariciar mientras se levantaba apresuradamente.<br />
Sin reparar en que me encontraba como mi madre me trajo al mundo, salí tras ella, pero solo alcancé a ver cerrarse la puerta del otro dormitorio.<br />
¡Joder con Mariluz!. Pero podía haberse mostrado “más cooperadora” cuando hubo ocasión. Además, si me estaba haciendo una paja tan sensual, ¿por qué en lugar de quedarse a acabar lo que había empezado, se daba a la fuga?. No entendía nada. Sólo que yo estaba muy, muy caliente.<br />
Así que, sin reparar en nada, abrí silenciosamente la puerta de la habitación de las chicas, y entré. Como tenía la vista acostumbrada a la oscuridad, no me costó nada entrever dos siluetas femeninas, ambas tan desnudas como yo mismo (o eso me pareció) abandonadas en el sueño que yo sabía que era fingido en el caso de Mariluz.<br />
¿Y ahora qué?. No sabía quién era quién, ni veía un pimiento, aunque me había acercado bastante a una de ellas, así que podía equivocarme, y despertar a mi hermana. Me imaginé la escena: Carla se despierta sobresaltada, enciende la luz de la mesilla, y me encuentra inclinado sobre su cuerpo desnudo, con mi pene “en presenten armas”. ¿Qué le digo?. ¿Qué me diría?. Total, que después de unos minutos en los que traté de advertir algún signo que me permitiera reconocer cual de las dos mujeres desnudas era mi hermana, no tuve más remedio que retirarme a mi dormitorio, y aliviarme imaginen cómo.</p>
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		<title>Follandome a mi Suegra</title>
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		<pubDate>Sat, 11 Feb 2006 08:57:36 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola queridos lectores de Marqueze.net la historia que les narro a continuación me ocurrió hace tan solo un par de meses. Me llamo Toño, soy casado y tengo un pequeño de 3 años, todos los años viajamos a visitar a mis padres en el mes de febrero y a aprovechar unos días de vacaciones en la playa, esta vez viajamos mis suegros, mi hijo y yo, ya que mi esposa nos alcanzaría dos días después.<span id="more-20"></span> El viaje en bus dura cerca de 10 horas en las cuales íbamos sentados mi suegra y yo y en otro asiento mi suegro, esto para poder turnarnos en llevar al pequeño Joaquín, pero al cabo de unas horas y viendo que el asiento contiguo al de mi suegro estaba desocupado decidimos poner allí al pequeño. Felizmente viajo muy cómodo y no molesto el resto del viaje, lo cual permitió que tanto mis suegros como yo pudiésemos dormir. Horas después de viaje, siendo ya casi las 12 p.m., desperté sofocado por la calefacción del bus y también por la cercanía de mi suegra que al estar profundamente dormida recostaba su cabeza sobre mi hombro, nunca había sentido a mi suegra tan cerca de mí mucho menos dormida tan plácidamente, Isabel como se llama mi suegra es una mujer de 55 años de contextura delgada pero muy bien formada en sus años de juventud gracias a los deportes que siempre practicaba, en fin estando ella recostada sobre mi hombro comenze a sentir sensaciones encontradas, y una gran curiosidad por saber que sentiría al tocarla, así que empece sujetando y acariciando sus manos que reposaban sobre su regazo, una a una las puse a un lado permitiéndome ver su pecho, con mi mano derecha y siempre vigilando que mi suegro continuara durmiendo pude desabotonar el primer botón de su blusa el cual me permitió poder ver parte de su blanca piel, mi excitación iba en aumento y mis ganas de poder ver sus senos me dieron el valor para continuar con mi labor, uno a uno fui desabotonado aquellos pequeños botones que me separaban de aquella mujer profundamente dormida, grande fue mi sorpresa al notar que no llevaba sostén, luego de unos minutos tenia ante mi un hermoso seno bordeado por una aureola color café y un pequeño pezón mas obscuro que la aureola, si bien era algo pequeño pude sentir que era lo suficientemente duro para una mujer de su edad, muy suavemente con la punta de mis dedos empece a tocar aquel pezón que al solo tacto se puso muy rígido, dentro de mi sentía una indescriptible combinación de sensaciones, excitación, curiosidad, miedo, por un momento me asaltaron las ganas de tener aquel seno dentro de mi boca para poder besarlo y lamerlo, pero dada la situación y en vista de la llegada a la primera parada del bus no tube mas remedio que volver a colocar esos botones en su lugar, confiando en que al continuar el viaje pudiese volver a disfrutar de aquella mujer, ingrata fue mi sorpresa que al retomar el viaje tuvimos que cambiar de lugares por que Joaquín había despertado. Se imaginaran claro que no pude volver a conciliar el sueño durante el resto del viaje. Cuando por fin llegamos a nuestro primer destino, donde deberíamos espera la llegada de mi esposa, unos familiares gratamente nos ofrecieron hospedaje, era una sola habitación algo pequeña con 3 camas, las cuales destinamos una para mi hijo otra algo mas amplia para mis suegros y la otra para mi. Aquella noche luego de cenar y tomar algunos tragos con la familia nos dispusimos a dormir, mi suegro por el cansancio así como Joaquín cayeron rendidos y durmieron plácidamente, en cambio yo no podía dejar de pensar lo sucedido en el viaje, así entre la obscuridad de la habitación imaginaba a mi suegra acostada a tan solo un metro de distancia y trataba de oír su respiración, en eso ella murmuro algo que no pude entender, alzando un poco mas la voz empezamos un dialogo:<br />
- Toño?…. duermes?<br />
- No &#8211; dije yo-<br />
- Sabes? …. Quiero preguntarte algo…<br />
Yo permanecí callado esperando cual sería aquella pregunta y ella continuo…<br />
- Anoche en el bus tuve un sueño muy curioso… &#8211; hizo una pausa &#8211; …pero cuando intentaba despertar creí ver que retirabas tus manos de mi blusa y….<br />
- ella hizo una pausa nuevamente y yo quería que mi cama me tragara &#8211; …y la verdad es que quisiera preguntarte si paso algo en el viaje.<br />
Presa de la vergüenza empece a balbucear algún tipo de excusa, de pronto sentí que una mano buscaba bajo mis sabanas y pude sentir a mi suegra que acariciaba mi rostro diciéndome…<br />
- Me alegra que no haya sido un sueño……<br />
Se levanto de la cama y vino hacia la mía, tomando mi rostro entre sus manos pude sentir su aliento junto al mío y busque esa boca que tanto había esperado, nos besamos apasionadamente y nuestras lenguas jugaron y se mezclaron entre ellas. Entre besos y caricias nos despojamos de nuestra ropa, solo se oía los ronquidos de mi suegro y la respiración de mi pequeño hijo, ella me besaba con desesperación y poco a poco fue bajando hasta besando todo mi cuerpo, mordía y lamía cada parte de mi ser, hasta que se detuvo cuando estaba frente a mi pene, lo tomo con ambas manos y empezó a lamerlo, con una habilidad tal que sentía que llegaba en ese mismo momento. Con su hábil lengua recorrió cada centímetro de mi pene, mis testículos y hasta mi ano fue gratamente favorecido. Luego con una ágil maniobra pude colocarme sobre ella que aun deseaba mantener mi herramienta en su boca, así pudimos quedar en un perfecto 69, pude sentir su olor y sus vellos que no eran abundantes, mi lengua no espero una invitación y empece a recorrer aquella concha tan apetecible., tan grande fue nuestra excitación que terminamos así, yo en su boca y ella dándome todos sus líquidos los cuales absorbí con enorme placer. Un rato después estabamos nuevamente recostados el uno frente al otro, sin decir palabra alguna continuamos con los besos y las caricias, las cuales hicieron despertar nuevamente el deseo en mi, pero al sentir que mi suegro despertaba presa de un ataque de tos, Isabel rápidamente se acostó en la cama de mi hijo, respondiendo a la pregunta de mi suegro que donde había ido.<br />
A la mañana siguiente, al despertar tenia la sensación de haber tenido un sueño, en ese momento entro mi suegra a la habitación, se acerco a mi y con un beso en los labios me dijo…<br />
- Buenos días dormilón &#8211; y se fue de la habitación con una sonrisa de complicidad, la cual me dio la certeza de que lo vivido la noche anterior no había sido un sueño.<br />
La mañana transcurría muy tranquila, de rato en rato conversaba con Isabel sobre las cosas que deberíamos comprar para llevar a la playa y ella no desaprovechaba la menor situación para hacerme una caricia o sonreírme coquetamente, buscábamos cualquier pretexto para estar a solas y poder continuar con nuestras caricias, pero con mi hija correteando por todos lados, mi suegro y el resto de la familia, eran pocos aquellos momentos que podíamos disfrutarnos el uno del otro.<br />
Al medio dia y con la intención de comprar algo al pequeño Joaquín y de llamar a mi esposa para preguntar por su llegada, salí de la casa en busca de un teléfono. Al terminar de hablar con mi esposa y al darme vuelta me encontré con Isabel que parada frente, pregunto:<br />
- Como esta Ivette?… cuando llega?.<br />
- No le dieron permiso en su trabajo &#8211; respondí &#8211; …y al parecer no vendrá.<br />
- Entonces, tenemos 15 días para terminar lo que empezamos anoche &#8211; me dijo sonriendo<br />
La tome de la cintura y la bese apasionadamente, ella buscaba mi pene con sus manos y respondió a mis caricias.<br />
Al volver a casa, las miradas de complicidad y adivinando lo que nos esperaba en la playa hicieron del resto de la mañana muy placentera ….</p>
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