Para cuando pasó lo que pasó, llevaba casi 19 años de casada con Luis, era madre de dos hijas, de Maria Cristina de 18 y Critinmarie la menor de 17. Luis yo desde que nos casamos montamos al principio un pequeño negocio, pero con el tiempo y más que todo por mis esfuerzos se convirtió en una gran empresa, hasta esos momentos éramos una familia feliz, si con uno que otro desacuerdo sin importancia, hasta que me enteré que Luis me había sido infiel con una de las secretarias. En mi coraje por lo que había hecho, dejé de acostarme con el si dormíamos en la misma cama, pero nada de sexo, hasta que un buen día mientras los dos nos encontrábamos de compras en un Centro Comercial, vi una hermosa gargantillas de diamantes, y se me escapo decirle que me gustaba y que deseaba comprarla, pero como Luis era quien manejaba las finanzas, descaradamente me dijo que si la quería debía acostarme con él. Continúa »
Ella fue mi adorada compañera y esposa por casi 16 anos. Estos relatos son verídicos de nuestra vida junta. El erotismo de nuestros momentos de amor y sexo que aun no puedo olvidar. Tan vivos en mi memoria y seguro que en los de ella también. Si ella leyera estos relatos sabría sin duda alguna que los escribí yo. Nuestra separación fue un error de ambos. Así le dijo ella a mutuos amigos hace un par de años atrás. Ella esta casada nuevamente y no sé si es verdaderamente feliz o no. Continúa »
He leído en varias ocasiones vuestros relatos y quiero decir que, aunque siempre me resultaron tremendamente erotizantes, nunca se me ocurrió escribir uno, ya que no creía que tuviese nada que contar del calibre de lo que aquí narráis. Pero las últimas semanas he tenido un “pequeño” cambio en mis costumbres sexuales que me gustaría que conocierais, sobre todo por a quien le pueda ayudar. Continúa »
Mi esposo y yo entramos a la casa completamente mojados, de la cabeza a los pies por causa del tremendo aguacero que ese día caía en la Sabana de Bogotá. Agitados pero felices por el pequeño trote que habíamos tenido que emprender unas cuadras atrás comenzamos a despojarnos de nuestra ropa la cual dejamos tirada por ahí. Ya en la habitación cerramos las cortinas, no había necesidad de palabras, para ambos el mejor plan en una tarde como aquella era pasar un rato bajo las cobijas y ya estando desnudos que otra cosa podíamos hacer? El sexo es el entretenimiento mas barato y además se queman calorías. Continúa »
[ Estoy haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad para escribir estas líneas. Tengo mucho sueño. Esta noche he sucumbido a la Pereza, aunque no ha sido una experiencia excesivamente placentera: me siento insatisfecha.
El caso es que si no escribo esto ahora, mañana ya no podré hacerlo. ]
Cuando sentí la mano de Horacio, mi marido, sobre mi espalda desnuda, contuve la respiración. Me concentré en su tacto suave pero firme, imaginándome aquella mano sobre mi espalda, con sus largos dedos extendidos sobre mi piel, siendo consciente de que la ligera presión de la yema de sus dedos me estaba marcando como un estigma. Continúa »
Eso fue con lo que me disparó mi esposa, Lina cuando en cierta ocasión, le reclamé su conducta. Mi nombre es Jorge y mi mujer y yo tenemos unos dos años más o menos de casados, ella tiene veinticuatro y yo casi la misma edad. Continúa »